Agua y tierra: Innovaciones para proteger recursos fundamentales en la agricultura

Los retos de la innovación social y de la tecnología en el ámbito agrario

Innovaciones para proteger recursos fundamentales en la agricultura Innovaciones para proteger recursos fundamentales en la agricultura

Hay algunos recursos cuya importancia permanece inmutable a lo largo de la historia y las generaciones. El agua y los nutrientes en el suelo son ejemplos paradigmáticos. En el ámbito de la agricultura, ambos son elementos fundamentales para seguir moviendo la rueda del sector que nos alimenta a todos. Estos recursos fundamentales viven hoy amenazados por la sobre explotación y el cambio climático. En este artículo, conversamos con dos expertos en innovación social en este ámbito para saber qué retos afronta y qué oportunidades nos brinda la innovación.

En opinión de Nicolás Wertheimer, fundador de la empresa social Agua Segura, los retos del agua en Europa y América Latina son diferentes. Si bien en el sur de Europa, específicamente en España, el principal problema ha sido históricamente el estrés hídrico, en América Latina “se podría atribuir a los desmontes excesivos y las pérdidas de los bosques nativos, los agroquímicos, la simplificación del sistema y el paradigma de la soja, los monocultivos, y algunos de sus resultados como las inundaciones, entre otras consecuencias climáticas y sociales. También se observan conflictos periurbanos y sus consecuencias en napas de agua con agroquímicos.”

Aunque toda la innovación y toda la tecnología no cambian el hecho de que el agua es fundamental en la agricultura, sí hay importantísimas innovaciones socio-ambientales que permiten mejorar su calidad y racionalizar su uso haciéndolo mucho más eficiente. Algunos ejemplos que indica Nicolás Wertheimer son “el manejo sostenible de bosques con ganadería integrada, sistemas silvo-pastoriles para pequeños y grandes productores ya se están implementando, por ejemplo” pero añade que “La innovación, según mi visión, está en la gestión para lograr que se manifiesten tales implementaciones. Posiblemente postergando unos escalones la rentabilidad aguda e inmediata hacia un manejo sostenible, con una necesaria renta ambiental en el corto plazo y un equilibrado impacto socioeconómico y ambiental en el largo plazo.”

El otro factor fundamente, como comentábamos al inicio, es la calidad de la tierra. Entre las muchas innovaciones socio-ambientales que permiten protegerla, Joseph Gridley, Business Development Manager en EIT Food, destaca la agricultura regenerativa: “La agricultura regenerativa consiste en una serie de sencillas prácticas que permiten no sólo parar la emisión de carbono sino también reducir el que ya existe en la atmósfera y fijarlo en el suelo. De hecho, los científicos estiman que si aumentáramos la concentración de carbono en suelos agrícolas tan solo un 0,004% eliminaríamos todo el exceso de carbono de la atmósfera”. Soil Capital indica que los principios básicos de la agricultura regenerativa son:

  • Minimizar o eliminar agroquímicos.
  • Mantener una cubierta permanente en el suelo, idealmente con raíces vivas y cultivos de cobertura.
  • Minimizar la perturbación del suelo.
  • Maximizar la biodiversidad funcional.
  • Adaptar el diseño al contexto.

Entre sus muchos beneficios, resulta que la agricultura regenerativa no es muy cara de implementar. Según Joseph Gridley, “las explotaciones agrícolas pueden seguir siendo rentables durante la transición, especialmente si trabajan juntas y reciben asesoramiento experto”. Podéis ver detalles de un ejemplo de agricultura regenerativa en Murcia en este artículo de Joaquín Garralda, Decano de ordenación académica de IE, que publicamos hace unas semanas.

Por último, hemos preguntado a Nicolás Wertheimer y a Joseph Gridley qué haría falta para que estas innovaciones se pudieran implementar a gran escala. En opinión de Nicolás Wertheimer “es necesario unir la inversión social, los líderes emprendedores y el compromiso socio-ambiental con las herramientas del mercado. Hoy, el mercado está abriendo las puertas a los innovadores y emprendedores, y nuevas economías están emergiendo. Si a esto, le sumamos las iniciativas tecnológicas, se empieza a generar un impacto positivo en el medio ambiente y, en consecuencia, en la sociedad.” En el caso de la agricultura regenerativa, Joseph Gridley destaca tres intervenciones que permitirían extender su uso hasta el punto de tener un gran impacto: El apoyo y formación a los agricultores, el compromiso de las distribuidoras y empresas de alimentación de tener contratos justos con los agricultores regenerativos y el compromiso de los bancos de ofrecer condiciones favorables a estos agricultores. Ambos coinciden en que la transición a un uso responsable de los principales recursos de la agricultura, el agua y el suelo, requiere de la colaboración entre agricultores, emprendedores, innovadores, empresas y profesionales de todas las áreas. “Esto es lo que plantea el ODS 17 (alianzas para lograr los objetivos) y lo que creo que va a venir” concluye Nicolás Wertheimer.

*Sobre la autora:
Concepción Galdón es Directora y Lead Académico de Innovación Social en IE. Concepción se enfoca en el uso de la tecnología en el emprendimiento social, así como en promover la creación de contenido académico de Innovación Social en escuelas y distintos programas.