Tema 1: Descubro mi comunidad

Tema 1: Descubro mi comunidad, 12 a 16 años Tema 1: Descubro mi comunidad, 12 a 16 años

Toda escuela está inserta en un espacio físico y sociocultural llamado «comunidad» que presenta ciertas características relacionadas con necesidades y problemas específicos, con una población de determinadas particularidades, con distintas relaciones entre quienes la conforman y que fueron construidas a lo largo de su historia. Esta realidad construida, hace de cada comunidad un espacio absolutamente exclusivo y diferente de otros. A partir de estas particularidades las escuelas pueden empezar a construir propuestas, respondiendo a las necesidades de su entorno y con su entorno.

Dado que las respuestas aisladas no parecen ser eficientes ni eficaces para abordar el problema del abandono escolar, es necesario incorporar al trabajo de la escuela a la propia comunidad y sus recursos, de forma que quienes trabajan y están interesados en tratar este problema se comprometan en propuestas comunes que permitan construir poco a poco una red institucional coordinada que contenga y promueva el desarrollo de niños y niñas.

Es posible y muy necesario recurrir a los recursos de los que disponen las organizaciones sociales, institucionales y gubernamentales para complementar el trabajo de la escuela, ya que a toda la sociedad en general, no solo a la escuela, le debe interesar mantener a sus niños, niñas, adolescentes y jóvenes bajo las mejores condiciones, así como intentar que desarrollen al máximo sus potencialidades. Como miembros importantes de esa comunidad se encontrarán sostenidos y motivados por una confluencia de esfuerzos comunes dispuestos a atender y superar cualquier situación de vulnerabilidad que pudiera condicionar sus proyectos de vida.

Los ámbitos de acción que las organizaciones de la comunidad pueden llevar adelante con los estudiantes para protegerlos de vulnerabilidades que les empujen a dejar la escuela son:

  • Ámbito de acciones educativas: actividades que promueven aprendizajes con objetivos claros como, por ejemplo, la permanencia y/o la reincorporación de niños, adolescentes y jóvenes a la escuela, el refuerzo y la adquisición de competencias básicas a través de, entre otros, talleres de apoyo escolar, acompañamiento psicopedagógico y talleres de expresión musical o corporal que cubran sus intereses.
  • Ámbito de acciones de formación en temas de su interés: talleres sobre sexualidad, adicciones, derechos de los jóvenes, temas de género, etc.
  • Ámbito de acciones de compensación económico-social: becas y subsidios económicos que permitan a los estudiantes permanecer o reinsertarse en el sistema educativo y a los mayores capacitarse laboralmente.
  • Ámbito de acciones de deportes y ocio: actividades programadas de campeonatos, juegos, encuentros familiares, campamentos de verano, etc.
  • Ámbito de acciones relacionadas con el arte: organización de talleres de música, teatro, pintura, escritura, video, radio, danza, artesanía, etc.
  • Ámbito de acciones de contención: apoyo psicológico, acompañamiento escolar y orientación educativa y vocacional laboral.
  • Ámbito de acciones de trabajo comunitario: actividades que incentiven el compromiso y participación del grupo educativo para mejorar su comunidad.

Todas estas acciones pueden ser coordinadas con la labor de la escuela, siendo esta un puente entre las organizaciones comunitarias y los estudiantes y sus familias. En ella los estudiantes deberían poder acceder a información acerca de las diferentes alternativas de apoyo, sentirse invitados a participar en las actividades comunitarias y comprometerse a colaborar con su propia superación personal.

La escuela no puede conformarse solo con cumplir y ser buenos pedagogos. Su rol social también es importante, sobre todo en las localidades más pequeñas, en las que la escuela es un centro social de gran valor para la comunidad. Sin embargo, es fundamental mantener un equilibrio para que la escuela no se vea sobrecargada con tareas que no le son propias y pueda cumplir su función principal que es educar, a la vez que atiende las necesidades que se presentan como parte del trabajo conjunto con las organizaciones comunitarias, aprovechándolas pedagógicamente como experiencia educativa tanto para los estudiantes como para la escuela misma.

Actividades para desarrollar con los/las alumnos/as

La escuela puede convocar a otros actores de diferentes formas, por ejemplo, a través de los padres de los alumnos y de los propios jóvenes, que muchas veces forman parte de las organizaciones del barrio, o mediante el acceso a los programas estatales (municipales, provinciales o nacionales) que se ejecutan.

A continuación se proponen un conjunto de actividades a desarrollar en el aula con el objetivo de apoyar el desarrollo de las siguientes competencias en los alumnos:

  • Ser conscientes de la realidad de su entorno sociocultural y de las características de sus miembros.
  • Entender los rasgos de las sociedades actuales, su creciente pluralidad y su carácter evolutivo.
  • Desarrollar la habilidad para buscar, obtener, procesar y comunicar información y transformarla en conocimiento.