Tema 4: Aprendo y enseño

Tema 4: Aprendo y enseño, 12 a 16 años Tema 4: Aprendo y enseño, 12 a 16 años

Cualquier actividad diaria en la escuela permite realizar el seguimiento y el intercambio entre los diferentes miembros del grupo. El estudiante puede aprender del compañero con el que interactúa día a día, o él mismo le puede enseñar. Es posible apoyarse y apoyar. En la misma medida en que se posean diferentes medios de interacción, el grupo podrá enriquecerse, aumentar sus refuerzos y retroalimentarse.

La actividad vivencial del grupo debe permitir a cada miembro el desarrollo y la potencialización de sus habilidades personales, y, de igual forma, dar la posibilidad de crecimiento del grupo, a lo que se suma la obtención de habilidades grupales como la escucha, la participación, el liderazgo, la coordinación de actividades, el seguimiento y la evaluación del proceso de aprendizaje.

El aprendizaje colaborativo es un recurso didáctico que tiene como principio fundamental la socialización del conocimiento, que promueve la capacitación de los estudiantes para realizar actividades en conjunto a fin de desarrollar la solidaridad y el intercambio. Este tipo de aprendizaje hace necesaria la planeación previa de la clase teniendo claros los objetivos educativos que se desean lograr. Implica, además, el uso de estrategias de aprendizaje no convencionales o tradicionales, lo que significa hacer uso del carácter activo del estudiante y del grupo. Todo esto requiere que el profesor tenga que recurrir a una mayor creatividad.

Otro recurso didáctico es el aprendizaje cooperativo, que propone convertir las interacciones entre alumnos en oportunidades de aprendizaje a través de la creación de la interdependencia positiva o trabajo en equipo. En este modelo podemos enmarcar la tutoría entre iguales, que es un método aplicado dentro del aprendizaje cooperativo que consiste en la creación de parejas de estudiantes. En algunas experiencias se establece una relación asimétrica derivada de la adopción del rol de tutor por parte de uno de los estudiantes y de tutorado por parte del segundo, con un objetivo común conocido y compartido, como la adquisición de una competencia curricular específica (por ejemplo, aprender a leer). También podemos encontrar experiencias de tutorías entre alumnos en las cuales las edades de los componentes de la pareja son diferentes, en las que el estudiante tutor es el que tiene más edad y el tutorado es el menor. También hay experiencias muy positivas en las que encontramos tutorías con alumnos de la misma edad, las cuales parejas son menos complicadas de organizar. En cuanto al rol de tutor y tutorado, varían entre las tutorías de rol fijo y las recíprocas, en las que los roles se intercambian periódicamente.

La tutoría entre iguales es ampliamente utilizada en muchos países bajo la denominación de peer tutoring, en todos los niveles educativos y áreas curriculares y recomendada por expertos en educación (como la Agencia Europea para la Educación Especial o la UNESCO) como una práctica altamente efectiva para atender a la diversidad en todas las escuelas del mundo.

Actividades para desarrollar con los/las alumnos/as

Cuando las actividades se convierten en un medio para comunicarse con los alumnos y aprender acerca de ellos, se puede decir que es una actividad con un valor positivo tanto para el estudiante como para sus profesores. Es importante siempre considerar que las técnicas utilizadas en las actividades que hemos propuesto son extrapolables a las actividades académicas cotidianas de la escuela, ya que ofrecen la posibilidad de relacionarse con la escuela de una manera diferente, no convencional y dinámica. Darle un valor emocional al aprendizaje hace que sea incorporado positivamente por los alumnos, mejorando la convivencia y la aceptación de sí mismos.

A continuación se proponen las actividades para desarrollar en el aula con el objetivo de apoyar el desarrollo de las siguientes competencias:

  • Incorporar formas de comportamiento individual que capacitan a las personas para convivir, aprender, trabajar solas o en equipo, relacionarse con los demás, cooperar y afrontar los conflictos de manera positiva.
  • Identificar formas de comportamiento en otras personas y valorarlas según un criterio propio.
  • Reflexionar acerca del comportamiento social de los demás y las repercusiones en su vida personal.
  • Incentivar el trabajo en equipo como forma de progreso personal y grupal.
  • Valorar las habilidades de otros y las propias para lograr el aprendizaje de nuevas tareas.