Tema 4: Aprendo y enseño

Tema 4: Aprendo y enseño, 6 a 11 años Tema 4: Aprendo y enseño, 6 a 11 años

Cualquier actividad diaria en la escuela permite realizar el seguimiento y el intercambio entre los diferentes miembros del grupo. El estudiante puede aprender del compañero con el que interactúa día a día, o él mismo le puede enseñar. Es posible apoyarse y apoyar. En la misma medida en que se posean diferentes medios de interacción, el grupo podrá enriquecerse, aumentar sus refuerzos y retroalimentarse.

La actividad vivencial del grupo debe permitir a cada miembro el desarrollo y la potencialización de sus habilidades personales, y de igual forma dar la posibilidad de crecimiento del grupo, a lo que se suma la obtención de habilidades grupales como la escucha, la participación, el liderazgo, la coordinación de actividades, el seguimiento y la evaluación del proceso de aprendizaje a través de la experiencia grupal.

El aprendizaje colaborativo es un recurso didáctico que tiene como principio fundamental la socialización del conocimiento, que promueve la capacitación de los estudiantes para realizar actividades en conjunto a fin de desarrollar la solidaridad y el intercambio. Este tipo de aprendizaje hace necesaria la planeación previa de la clase, teniendo claros los objetivos educativos que se desean lograr. Implica, además, el uso de estrategias de aprendizaje no convencionales o tradicionales, lo que significa hacer uso del carácter activo del estudiante y el grupo. Esto conlleva que el profesor tenga que recurrir a una mayor creatividad.

Otro recurso didáctico es el aprendizaje cooperativo, que propone convertir las interacciones entre alumnos en oportunidades de aprendizaje a través de la creación de la interdependencia positiva o trabajo en equipo. En este modelo podemos enmarcar la tutoría entre iguales, que es un método aplicado dentro del aprendizaje cooperativo que consiste en la creación de parejas de estudiantes. En algunas experiencias, mediante una relación asimétrica derivada de la adopción del rol de tutor por parte de uno de los estudiantes y de tutorado por parte de un segundo; en otras, por medio de tutorías entre alumnos en las cuales las edades de los componentes de la pareja son diferentes, y, finalmente, a través de tutorías con alumnos de la misma edad, las cuales parejas son menos complicadas de organizar. En cuanto al rol de tutor y tutorado, varían entre las tutorías de rol fijo y las recíprocas, en las que los roles se intercambian periódicamente.

Es claro que enseñar tiene un alto valor de aprendizaje, pero cuando la enseñanza es unidireccional se vuelve repetitiva y va perdiendo valor de aprendizaje. Por eso enseñar y aprender debe ser bidireccional, con una metodología centrada en el estudiante, como la cooperativa, que promueve la participación activa, interaccionando alumnos y profesores, preguntando libremente y proponiendo temas que agregan valor al aprendizaje, haciéndolo significativo para los alumnos. En este modelo, el docente pasa de estar al frente de sus alumnos a estar al lado de ellos, pasando a ser un guía que acompaña su proceso de aprendizaje y también aprende de sus estudiantes.

Actividades para desarrollar con los/las alumnos/as

Utilizando la metodología de participación activa, intentaremos que los estudiantes sean protagonistas y desarrollen su creatividad compartiendo entre todos lo que aprenden. Realizar una actividad en la que todos tienen que construir una parte del trabajo para formar un conjunto global al final imprime responsabilidad compartida, incentiva el apoyo e inclusión de los compañeros/as que lo necesitan y la satisfacción de experimentar el éxito colectivo. Por otra parte, compartir algo que sabemos, por muy sencillo que sea, anima a los estudiantes a atreverse a enseñar y, por consiguiente, a perder el miedo a aprender de otros, ensayando por medio de una actividad sencilla una forma de relación con el aprendizaje que puede experimentar en otros contextos y situaciones pedagógicas en la escuela.

A continuación se proponen las actividades a desarrollar en el aula con el objetivo de apoyar el desarrollo de las siguientes competencias en los alumnos:

  • Iniciarse en el aprendizaje y ser capaz de continuarlo de manera autónoma.
  • Utilización de la lengua propia en diferentes contextos y en situaciones comunicativas diversas, como instrumento de comunicación oral, escrita, de aprendizaje y socialización.
  • Compartir aprendizajes con el fin de apreciar el valor de enseñar y aprender de otros y con otros.
  • Incentivar la participación colectiva con una meta común.