He escuchado que la cerveza y el vino, consumidos con moderación, son incluso buenos para la salud. ¿Es eso cierto? En caso de ser así, ¿con qué frecuencia puedo tomarlos?

En efecto, son numerosos los estudios clínicos que apuntan que el consumo moderado de vino y cerveza tiene efectos beneficiosos para la salud. La arterosclerosis se considera actualmente una enfermedad inflamatoria de bajo grado de las paredes de las arterias, que puede verse aliviada por un consumo moderado de vino y cerveza. Respecto a las cantidades, no deben sobrepasarse los dos vasos diarios de vino en hombres y uno en mujeres. Si se supera esta dosis, el alcohol ejerce sus efectos tóxicos, desapareciendo el potencial beneficio.

El patrón alimentario global de los consumidores moderados de cerveza también es más próximo a la dieta mediterránea que el de los no consumidores de esta bebida fermentada.

Una consumición de cerveza, vino o cava corresponde a una UBE o Unidad de Bebida Estándar, mientras que una consumición de destilados (whisky, brandy, anís y ginebra) contiene dos UBE. Los límites razonables de consumo hay que situarlos por debajo de 4 UBE (menos de 4 consumiciones de vino o cerveza diarias) para los hombres y 2 UBE para las mujeres.

En resumen, los estudios epidemiológicos han encontrado una asociación entre el consumo moderado de bebidas alcohólicas y un menor riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular. Parece ser que una ingesta moderada de alcohol, por debajo de los 30 gramos (3 UBE) al día, tiene un efecto beneficioso sobre el colesterol, aumentando su fracción protectora o buena, lo que se conoce como CHD. Por encima de esta cantidad, el alcohol no se puede metabolizar adecuadamente y causa graves daños en el hígado y en el resto de los tejidos corporales, en especial el cerebro y el corazón. También actúa como un agente cancerígeno y provoca graves patologías psicosociales.

Dr. Alfonso Pérez. CAPSE Hospital Clínico de Barcelona e ICE Salud