¿Es recomendable que los niños tomen refrescos en las comidas?

Obviamente la respuesta es no. En los últimos 20 años es cada vez más frecuente el consumo de refrescos, también llamadas 'bebidas blandas', por los niños en edad escolar. Estas bebidas se definen por su aportación de gran valor calórico, alto contenido en sodio y cambios negativos en el metabolismo de la glucosa y la insulina. Finalmente, contribuyen al aumento de peso y a la obesidad infantil. El aumento de consumo de bebidas carbonatadas, junto a la eclosión de la comida rápida o fast food y el sedentarismo cada vez más frecuente en los niños (por el juego con las videoconsolas, la navegación por Internet y el mirar la televisión) son tres aspectos básicos para el aumento de las cifras de obesidad infantil que se está registrando a escala mundial. El agua es el líquido más recomendado para ingerir en las comidas. Ocasionalmente se puede permitir un refresco entre las comidas principales, pero en éstas se utilizará agua.

Dr. Alfonso Pérez. CAPSE Hospital Clínico de Barcelona e ICE Salud