¿Se puede prevenir la diabetes? ¿Puedo saber si corro riesgo de tenerla?

Casi 4,6 millones de españoles padecen diabetes de tipo 2, y uno de cada tres no lo sabe. La diabetes es una enfermedad que se caracteriza por un aumento de los niveles de glucosa en la sangre debido a que el páncreas no produce insulina o a que el organismo no la utiliza adecuadamente. Los valores normales de glucosa en la sangre oscilan entre 70 y 100 mg/dl.

La diabetes mellitus tipo 1 (DM1) se inicia generalmente en niños y adultos jóvenes, de aquí su nombre de diabetes juvenil. También es posible, aunque menos frecuente, que este tipo de diabetes se inicie a partir de los 40 años. La diabetes mellitus tipo 2 (DM2) se inicia generalmente en adultos maduros, de aquí el nombre popular de diabetes de la gente mayor. Es la forma más común de diabetes, y se da entre un 90%-95% de todos los casos. La diabetes mellitus tipo 2 se debe a la incapacidad del cuerpo de producir insulina o de poder utilizar de forma adecuada la propia insulina.

Como hemos comentado ya en temas anteriores, combatir la obesidad y el sedentarismo con la práctica de ejercicio reduce su aparición hasta el 58% en población con riesgo de sufrirla.

Mantener un peso normal, sin sobrepeso ni obesidad, adoptar una dieta baja en calorías basada en la dieta mediterránea y realizar ejercicio de modo regular al menos 30 minutos al día durante cinco días a la semana son las mejores medidas para la prevención de la diabetes de tipo 2.

Podemos conocer nuestro riesgo de padecer diabetes de tipo 2 en los próximos 10 años con un instrumento reciente, el test FINDRISK, en el que con sólo ocho preguntas es posible prever el riesgo de presentar diabetes. Este test está disponible en la página web de la Fundación para la Diabetes: http://www.fundaciondiabetes.org/

Los criterios que el test FINDRISK tiene en cuenta para la obtención del riesgo de aparcición de la diabetes de tipo 2 son: la edad, el perímetro abdominal, el índice de masa corporal (IMC), la actividad física, el consumo de frutas y verduras, los medicamentos para el control de la presión arterial, los antecedentes de glucemia elevada o diabetes durante el embarazo y tener antecedentes familiares de diabetes. Finalmente, el riesgo se cataloga entre riesgo bajo y riesgo muy alto. Conocer nuestro riesgo será sin duda un potente instrumento con vistas a las medidas preventivas que cada persona adopte para evitar desarrollar esta enfermedad.

Dr. Alfonso Pérez. CAPSE Hospital Clínico de Barcelona e ICE Salud