Ver Italia y morir. Fotografía y pintura en la Italia del siglo XIX

Un viaje iniciático al país de la belleza

Temporal

Información práctica

Fecha de inicio:
Fecha de fin:
Localización:
Paseo de Recoletos 23, 28004 Madrid

La muestra Ver Italia y morir. Fotografía y pintura en la Italia del siglo XIX reunió pintura, fotografía y escultura en torno a la representación de Italia en el siglo XIX. Organizada en colaboración con el Musée d'Orsay, este proyecto nos invitó a un viaje para descubrir todos los tesoros del país que en aquel momento encarnaba el summum de la belleza.

Obra
Temática :
Arte
Actividad :
Exposiciones

La exposición

La muestra Ver Italia y morir. Fotografía y pintura en la Italia del siglo XIX propuso un viaje, un recorrido por la Italia del siglo XIX, en el que se podían vislumbrar los cambios históricos y sociológicos sufridos por el país a lo largo del siglo. Italia era el lugar al que aristócratas y artistas querían viajar para vivir la transformación que su belleza y su capacidad evocadora provocaban, alterando la percepción del mundo. Desde Venecia a Sicilia, los escritores, intelectuales y aristócratas se embarcaban en un viaje iniciático que cambiaba su existencia.

Quien viajaba a Italia deseaba contarlo. No importaba el medio. Los artistas, dominados hasta este momento por su formación pictórica y escultórica, encontraron también en la fotografía una nueva manera de expresar su concepción del país.

La invención de la fotografía en 1839, trajo una nueva forma de percibir el país y una tensión entre la manera de mirar de la pintura, bucólica y ensoñadora, y la imagen documental y austera de la fotografía que permitía una objetividad desconocida hasta entonces.

Bajo el título de la exposición Ver Italia y Morir, que deriva directamente de la frase de Goethe Vedi Napoli et poi mori (en italiano Ver Nápoles y luego morir), la muestra fue un viaje en el tiempo, desde la aparición del daguerrotipo hasta la consolidación del Risorgimento, en el que se recreó la atmósfera de una época para darle la actualidad y recuperar su vigencia.

La exposición reunió obras de más de 40 prestadores entre colecciones públicas y privadas, entre ellos la TATE, el Museo Hermitage de San Petersburgo, el Folkwang de Essen, el Stadtmuseum de Múnich, el Louvre y el Musée d’Orsay.

Crédito obra:
Thédore Chassériau
El Tepidarium "la sala donde las mujeres de Pompeya descansaban y se secaban al salir del baño", 1853
París, Musée d'Orsay, depósito en el Musée du Louvre
© Musée d'Orsay dist. RMN/Patrice Schmidt