Dos inspiradoras experiencias FANA, contadas en primera persona

Dos inspiradoras experiencias FANA, contadas en primera persona Dos inspiradoras experiencias FANA, contadas en primera persona

Gracias a la labor que viene desempeñando la Fundación para la Asistencia de la Niñez Abandonada, FANA, desde hace años, muchos niños en situación de vulnerabilidad en Colombia han podido tener una oportunidad en la vida. FANA, apoyada por Fundación MAPFRE, les ofrece alimentación, protección y educación para que puedan tener una vida plena desde la más tierna infancia.

Andrea Calderón y Lorena Panqueva son dos claros ejemplos de ello. Las dos mantienen una estrecha relación con la institución, después de haber sido beneficiarias de sus programas. La primera, tras ser madre adoptante gracias a FANA, hoy en día es voluntaria y aporta su experiencia en el área de Recursos Humanos.

Por su parte, Lorena Panqueva, que fue dada en adopción a través de FANA, hoy es médico y se encarga del Área de Niños de la misma entidad, que le dio la oportunidad de tener una familia y desarrollarse como persona. Desde hace 4 años se realiza profesionalmente en FANA, viviendo en primera persona la experiencia de cuidar de niños que se encuentran en la misma situación en la que estuvo ella años atrás.

“Le debo que soy mamá a FANA, le debo mi alegría”. Andrea Calderón.

“Es muy grato trabajar en FANA porque FANA es amor. El cuidado de niños es una bendición”. Lorena Panqueva.