Un ambiente familiar para niños sin hogar en la República Dominicana

Nuestros Pequeños Hermanos ofrece a menores en extrema necesidad la oportunidad de dar un giro a su vida

Nuestros Pequeños Hermanos ofrece a menores en extrema necesidad la oportunidad de dar un giro a su vida Nuestros Pequeños Hermanos ofrece a menores en extrema necesidad la oportunidad de dar un giro a su vida

La región de San Pedro de Macorís, donde se encuentra el hogar, llegó a ser una de las regiones que más riqueza aportó a la República Dominicana por el auge de los ingenios azucareros. Hoy la mayoría de estas empresas están cerradas y sus trabajadores, entre ellos muchos haitianos, se encuentran en una situación de pobreza extrema.

La situación de la infancia en ese contexto es alarmante: desnutrición, trastornos en el aprendizaje, trabajo infantil, falta de higiene, enfermedades y violencia en el entorno de los niños. Nuestros Pequeños Hermanos (NPH) trabajan para cambiar la situación, para conseguir romper el círculo de la pobreza y ofrecer oportunidades a estos menores.

El centro fue concebido como un hogar para aquellos niños que no lo tienen. Al menor que se integra en la familia NPH se le procura todo aquello que unos padres ofrecen a sus hijos: cuidados, alimentación, educación, atención médica y también un entorno familiar seguro y afectivo en el que se sienta valorado y querido.

Sin embargo, las necesidades de las familias del entorno han hecho que el centro también atienda a los niños de la zona, que tienen techo y alguien que se encargue de ellos, pero pasan hambre y no tienen acceso a la educación.

Hoy, 149 menores internos y 160 en régimen externos acuden al centro. Todos ellos tienen la oportunidad de dar un giro a su vida y cambiar las circunstancias de su entorno.