¿Por qué no vale cualquier sillita de coche para los más pequeños?

¿Por qué no vale cualquier sillita de coche para los más pequeños? ¿Por qué no vale cualquier sillita de coche para los más pequeños?

Tengo que adquirir un sistema de retención infantil, ¿me vale cualquiera? ¿Debe reunir determinados requisitos? ¿En qué me tengo que fijar para saber que esa sillita cuenta con la homologación requerida? Y es que, lamentablemente, todavía hoy por hoy podemos encontrarnos centros donde se venden sillitas de coche que no reúnen unos estándares mínimos de seguridad y que, por lo tanto, no tienen la homologación necesaria.

Tal y como recoge el Reglamento General de Circulación: “En todo caso, los menores de edad de estatura igual o inferior a 135 centímetros deberán utilizar sistemas de retención infantil y situarse en el vehículo de acuerdo con lo dispuesto en los apartados siguientes”, es decir, en los vehículos de hasta nueve plazas tendrán que ir en los asientos traseros con 3 excepciones: que haya otros menores con sillitas utilizándolos, que el vehículo no disponga de asientos traseros o que no sea posible instalar dichos SRI.

Otro de los puntos más importantes que recoge este reglamento es que estos sistemas de retención infantil deben ser ‘homologados’ y debidamente adaptados a la talla y peso del menor. Con esto queremos decir que además de elegir la sillita que mejor se adapte a las necesidades del niño, también debe haber pasado unos estándares mínimos de seguridad.

Dos normas en España y Europa

Para que una sillita de coche pueda ponerse a la venta, el fabricante debe demostrar que ha superado ciertas pruebas en un laboratorio. Actualmente en España conviven dos homologaciones.

Por un lado, la más antigua, la ECE R44/04, indica que los SRI han superado con éxito una prueba de choque frontal a 50 km/h, una prueba de alcance trasero a 30 km/h, diversas pruebas en lo que se refiere al cierre del arnés, un análisis de diseño del asiento…

La última homologación aprobada y que sustituye poco a poco a la ECE R44 es la conocida como ‘i-Size’ o ECE R129. Ofrece una mayor protección en caso de colisiones frontales en la cabeza y el cuello, al fomentar el uso de sillas orientadas hacia atrás al menos hasta los 15 meses. También garantiza una mayor protección frente a colisiones laterales y menor riesgo de instalaciones incorrectas.

Ambas han sido elaboradas por la Comisión Económica para Europa (CEE). Hoy por hoy estamos en un traspaso de normativa. Por lo que en un futuro también dejará de usarse la ECE R44/44.

Por ello, antes de comprar una sillita debemos cerciorarnos de que cuenta con uno de los sellos de homologación. Para ello basta con fijarnos en el etiquetado, que deben figurar en una parte visible.