Airbags de ocasión: ¡Cuidado!

Airbags de ocasión: ¡Cuidado! Airbags de ocasión: ¡Cuidado!

La venta de airbags de segunda mano crece en tiempos de crisis. Sin embargo, expertos relacionados con la materia alertan: no hay suficientes garantías de que estas piezas estén en perfecto estado. No se puede jugar con la seguridad.

La seguridad que puede ofrecer un airbag de segunda mano es de todo punto discutible…En el mercado de ocasión es posible adquirir «bolsas salvavidas» procedentes de despieces a precio de ganga. También sensores, centralitas e incluso cinturones para todo tipo de modelos, algunos de antigüedad considerable.

Pero la falta de seguridad de muchas de estas piezas es notoria.

Un informe recogido por la revista «Tráfico y Seguridad Vial» de la Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda la facilidad con la que se localizan despieces de vehículos a precios «muy asequibles», entre ellos airbags, sensores, centralitas e incluso cinturones de seguridad de todo tipo de modelos, algunos de antigüedad considerable. Ofrecidos por particulares y empresas, la publicación se hace eco de las denuncias formuladas por la Asociación Española de Fabricantes de Equipos y Componentes para Automoción (Sernauto), que resalta la inseguridad de algunas piezas de este tipo fruto del «descontrol en algunos desguaces y de la ausencia de garantías que los talleres no pueden ofrecer para estas piezas: sólo sus fabricantes pueden certificar que están en condiciones y bien instaladas».

A su vez, la responsable de Medio Ambiente de Sernauto, María Varela, asegura que «al ser desmontadas, estas piezas pierden su homologación». También recuerda que el airbag, junto con los pretensores pirotécnicos y los cinturones de seguridad son elementos que, por seguridad, recomiendan no reutilizar en ningún caso. Los expertos coinciden: no es aconsejable reutilizar estas piezas, aunque estén bien aparentemente.

Aún suponiendo que el airbag de segunda mano sea original e igual al que se sustituye, no es posible conocer la vida anterior del elemento y si se encuentra en un desguace es por algún motivo. Si además el coche ha sufrido algún percance y el airbag está afectado, la única forma de saberlo es abrirlo. Para Enrique Alcalá Faxio, investigador del Instituto Universitario de Investigación del Automóvil (INSIA), «muchos airbags son aparentemente iguales, tienen la misma caja, el mismo color… pero sus prestaciones pueden ser diferentes». Por ello es necesario buscar el código de barras y ver que la referencia sea exactamente la misma.

Por otra parte, el generador de gas o los códigos de los conectores puede ser diferentes. «Si no se hace bien, nadie puede garantizar que funcione. Es fácil equivocarse», recuerda Faxio. En idéntico sentido, Víctor Pardo, responsable de prestaciones de taller de Noratuo, asegura que «si se ha disparado el airbag, se debe de cambiar toda la instalación, por seguridad: bolsa, pirotecnia, pretensores, cableado, electrónica… Y hay que reprogramar la centralita. Siempre que hay un choque, incluso lateral, el airbag puede haber sufrido daños, aunque en principio no dé la cara».

Fuente: ABC