Recomendaciones sobre la medicación y la conducción

Recomendaciones sobre la medicación y la conducción Recomendaciones sobre la medicación y la conducción

Según nos hacemos mayores, resulta inevitable no consumir medicamentos, ¿podemos conducir sin problemas? Lo cierto es que no existe una respuesta global. Todo dependerá del tipo de medicación que estemos consumiendo en el momento en el que queramos ponernos al volante.

Y es que la conducción es un proceso que requiere de todas nuestras aptitudes físicas y psicológicas en perfecto estado. Hay cierta medicación que puede alterar nuestro procesamiento cognitivo, afectar a nuestra toma de decisiones y mermar nuestra reacción ante determinados escenarios. La mejor opción será siempre consultar con nuestro médico si podemos conducir y nunca auto medicarnos. En caso de duda, debemos consultarlo en el prospecto. Podemos encontrarnos con el siguiente pictograma: un coche dentro de un triángulo. El objetivo del símbolo es llamar la atención del usuario para que lea la información correspondiente, ya que en muchos casos no es compatible con la conducción.

Un 25% de los medicamentos de venta en España pueden interferir con la conducción de vehículos. Según información de la Dirección General de Tráfico (DGT) , si sufrimos dolores y estamos tomando analgésicos, debemos de tener en cuenta que muchos provocan sueño, euforia y mareo (especialmente los analgésicos narcóticos) y se suele desaconsejar la conducción durante el tratamiento. Si sufrimos de insomnio y nervios, entre las medicaciones que se suelen recetar están los ansiolíticos e hipnóticos(entre sus efectos está el sueño y alteraciones en la coordinación), antidepresivos (sueño, mareos, hipotensión, visión borrosa y fatiga) y antisicóticos (sueño, hipotensión, visión borrosa y discinesia). En algunos casos se desaconseja la conducción al comienzo del tratamiento o tras el cambio de dosis. Con psicoestimulantes también surge euforia, nerviosismo o temblor. 

Aquellas personas que sufren diabetes deben de saber que hay antidiabéticos que provocan hipoglucemia (descenso de la glucosa en sangre que ocasiona mareo, sudor, temblor, dolor de cabeza, visión doble y que puede desencadenar en convulsiones y pérdida de conciencia. El médico deberá indicarnos cómo puede afectarnos. 

Todos pasamos a lo largo del año por un resfriado como mínimo. Junto con la tos y bronquios, suelen ser tratados con antitusígenos (provocan sueño), antihistamíninos (sueño, ansiedad e insomnio) y antiinfecciosos (sin efectos remarcados). En las alergias propias de la primavera se suele recetar antihistamínicos, que afectan de manera muy destacada a la conducción. Actualmente existe medicación que puede ser compatible.

Para la circulación nos encontramos con anticoagulantes y antiagregantes (también sin efectos destacados), mientras que para la circulación y tensión tratada con vasodilatadores y antidepresivoshayamos efectos como mareos e hipotensión. 

Existen otros medicamentos como los anticolinérgicos, que provocan en los pacientes confusión y los anticonvulsivantes, que ocasionan sueño, mareo, visión borrosa y ataxia (incapacidad del sistema nervioso de coordinar movimientos musculares para conducir o caminar). Por su parte, los antiparkinsonianosproducen hipotensión, confusión u reducción de reflejos. Junto con los anticonvulsivantes, puede desaconsejarse la conducción al comienzo del tratamiento o tras el cambio de dosis (Información de Tráfico - PDF, 580 KB).

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) publica en su web información sobre los principios activos de los medicamentos cuya presencia conlleva la obligación de incorporar recomendaciones sobre la conducción. Link: Etiquetado conducción en medicamentos. Por último, recordar que ingerir más de un medicamento puede facilitar la aparición de efectos adversos. En muchas ocasiones existe la posibilidad de elegir medicamentos que no afectan a la conducción, de esta forma no correremos riesgos.