Atascos | Cómo afrontar los atascos y nuestro comportamiento

Atascos | Cómo afrontar los atascos y nuestro comportamiento Atascos | Cómo afrontar los atascos y nuestro comportamiento

Un atasco es una situación en la que ninguno queremos estar. Los residentes en grandes ciudades lo sufren con mayor frecuencia que aquellos que tienen la suerte de vivir en otras más pequeñas pero, precisamente este sector de la población reacciona de una forma más agresiva frente a ellos al no estar acostumbrados.

Para aquellas personas que diariamente se enfrentan a ellos saben que en muchas ocasiones no hay otra solución que la paciencia y una actitud positiva. Un atasco no es algo que nos podamos quitar de delante si no conocemos una ruta alternativa y por lo tanto lo mejor es mantener la calma en todo momento. Ya sabéis lo que dicen: al mal tiempo, buena cara.

Cosas que NO debemos hacer en un atasco

Como hemos dicho, cuando nos encontramos inmersos en un atasco no debemos perder la paciencia. Puede que tengamos prisa y que la acumulación de coches destruya nuestros planes pero en la inmensa mayoría de los casos, si intentamos librarnos de ello con maniobras ilegales, la ganancia de tiempo puede no compensar frente al riesgo para la Seguridad Vial.

Por ello debemos abstenernos de hacer ciertas maniobras que desgraciadamente se ven con relativa frecuencia. Por ejemplo, no realizaremos cambios de sentido en lugares no permitidos. En muchas ocasiones se realizan en carreteras de doble sentido con línea continua, en las proximidades de curvas o cambios de rasante. En todos estos casos el riesgo es máximo para nosotros y para los demás.

Tampoco circularemos por el arcén para buscar con mayor celeridad la próxima salida o bien marcha atrás para salirnos por un carril que ya hemos dejado atrás. En los dos casos son maniobras peligrosas que pueden derivar en un accidente.

Cambiarse constantemente de carril pensando que por el que vamos es el más lento tampoco sirve de mucho. Normalmente siempre nos parecerá que el de al lado avanza más rápido pero en la mayoría de ocasiones, la velocidad de todos los viales es muy similar entre si.

Por último y en caso de que uno de los carriles contiguos desaparezca, deberemos ceder el paso al vehículo que se quiere incorporar en la medida de lo posible. Si otro día nos coincide a nosotros en un carril que desaparece o está cortado por obras, nos gustaría que nos facilitasen la incorporación para proseguir nuestra marcha. Si todos nosotros cedemos cinco segundos de nuestro tiempo, al final ganamos todos.

Cosas que SÍ debemos hacer en un atasco

Buscar formas alternativas de entretenimiento. Si vamos solos, buscar una emisora de radio o una música que nos guste y nos relaje o nos distraiga de la retención. Si vamos acompañados, entablar conversación y aprovechar que ya no es necesario que estemos tan atentos a la conducción para interactuar con nuestros pasajeros.

Jugar con nuestros nietos es otra forma de entretenimiento. En muchas ocasiones nos coincidirá un atasco al ir a buscarlos al colegio, al llevarlos o cuando vamos con ellos a realizar alguna actividad. Juguemos con ellos al “veo-veo” u otras actividades que podamos hacer en el coche, inventemos historias, etc...

Apaguemos el contacto si nuestras detenciones son superiores a los dos minutos. Además de ahorrar una importante cantidad de dinero y contaminar menos, evitaremos someter al vehículo a altas temperaturas cuando la refrigeración es escasa.

Aprovechemos para analizar la situación y buscar soluciones para otro día. ¿Sufrimos regularmente este atasco? ¿Hay otra ruta/rutas alternativas? ¿Podemos llegar a ese punto a otra hora o desde otra carretera? ¿Es factible el transporte público en vista de lo que tardamos en nuestro vehículo? Porque puede que la duración sea la misma pero seguramente, el desplazamiento nos salga más barato y además, el tiempo lo podemos dedicar a otras cosas ya que no tenemos que conducir. Leer es una buena opción y el viaje en transporte público nos parecerá más corto.

Y por último y aunque resulte obvio y ya lo hayamos dicho, paciencia.