Conocimientos de conducción

Conocimientos de conducción Conocimientos de conducción

¿Aprobarías de nuevo el carnet de conducir? ¿Y aprobarías ambas partes, tanto la parte teórica como la práctica? El paso del tiempo puede acarrear que olvidemos muchos de los conocimientos aprendidos. A esto hay que añadir que, además, cada cierto tiempo se producen cambios legislativos, nuevas normas de tráfico que si no estamos muy atentos podemos llegar a desconocer. En la parte práctica también es importante el día a día. Corregir malos hábitos e incorporar conductas apropiadas de seguridad vial nos ayudará a ser mejores conductores.

¿Sigues recordando el significado de todas las señales? ¿Conoces todas las normas de tráfico? ¿Incluso la nueva legislación sobre uso del casco ciclista en ciudad o la prohibición de llevar detectores de radar en España? Lo cierto es que es muy complicado estar al día de todos los cambios que se producen, de ahí la importancia de seguir formándonos a lo largo de toda nuestra vida como conductor. Porque no todo está igual que aquella vez que nos sacamos el carnet de conducir y porque se producen cambios normativos continuamente. 

¿Cómo podemos hacerlo? A nivel individual, podemos repasar los Reglamentos y las nuevas normas de tráfico. La Dirección General de Tráfico (DGT) de España ha facilitado el acceso a todos estos documentos en el Código de Tráfico y Seguridad Vial que se publica en la página web del Boletín Oficial del Estado. Ahí encontraremos la Ley de Tráfico y Seguridad Vial, el Reglamento General de Circulación, el Reglamento general de Conductores, de centros de reconocimiento y autoescuelas, toda la información sobre proceso sancionador, Reglamento general de Vehículos… Podemos seguir en nuestro día a día todas las novedades publicadas en medios de comunicación y, por supuesto, a través de nuestro portal ‘Seguridad Vial para Mayores’.

En la parte práctica, hay que destacar que con el uso diario del coche es muy habitual asimilar malos comportamientos como buenos, es decir, coger malos hábitos: cruzar los brazos al girar el volante, no mirar por el retrovisor, conducir solo con una mano, no poner los intermitentes o dejarlos puestos a pesar de haber finalizado con la maniobra… ¿Cómo podemos solucionarlo? En primer lugar, debemos de ser conscientes de qué hacemos mal. En muchas autoescuelas y centros de formación de conductores ofrecen la posibilidad de realizar unos cursos de recordatorio. Estos profesionales nos explicarán qué hacemos de manera equivocada y cómo corregirlo. 

Esta formación es igualmente necesaria si llevamos mucho tiempo sin coger el vehículo. Mucha gente tiene desconfianza de sus propias habilidades al volante y el miedo puede ser un gran impedimento. Los cursos de conducción son igualmente una buena opción para volver a la carretera poco a poco y de manera segura, acompañados de un profesional que nos irá recordando las principales maniobras.

La formación continua y el reciclaje de los conductores se ha demostrado eficaz de cara a reducir la siniestralidad vial y la seguridad de los usuarios de la vía. La mejor forma es hacerlo a nivel personal, que parta de nuestro propio interés por mejorar.