Consejos para seguridad vial: atropellos a personas mayores

Consejos para seguridad vial: atropello personas mayores Consejos para seguridad vial: atropello personas mayores

A pesar del aumento de vehículos en el parque automovilístico nacional, el último balance de accidentalidad de la Dirección General de Tráfico (DGT) señala un descenso de un 13% de los fallecidos por accidentes en España. Sin embargo, el grupo de 65 a 74 años es el único en el que no ha disminuido la mortalidad.

Los atropellos a peatones representan apenas un 5% del total de accidentes de circulación que se producen en nuestro país, pero más del c Además, es precisamente en este grupo de edad en el que se pueden observar las lesiones más graves y mayores secuelas. Una situación desafortunada ya que la mayoría de estos atropellos podrían haberse evitado ya que un gran porcentaje se deben a actitudes imprudentes del peatón.

Ante esta problemática, los médicos tienen una posición privilegiada desde la que pueden ofrecer a sus pacientes más mayores consejos para seguridad vial que sirvan para combatir los datos de mortalidad por accidente en este grupo de edad.

Consejos para seguridad vial: mayor información para una mejor prevención

Los médicos de atención primaria, primer escalón del sistema sanitario, tienen acceso directo a las personas mayores y por tanto, la posibilidad de informarles para prevenir situaciones arriesgadas o peligrosas que pueden acabar en la muerte.

Cualquier motivo de consulta representa una oportunidad para que los médicos aumenten su conocimiento sobre el paciente y, en relación a la situación personal de cada uno ,ofrecerles consejos para seguridad vial que fomenten el desarrollo de una actitud precavida como peatones.

Entre las causas de visita de las personas mayores al centro de salud, los médicos se encuentran con distintos tipos de problemas que pueden influir directamente sobre la seguridad vial de los pacientes y que deberían activar las alertas de los profesionales sanitarios con el fin de informarles sobre los posibles riesgos.

Estos problemas incluyen: problemas de visión, por envejecimiento normal o evolución progresiva de enfermedades crónicas, disminución de la agudeza visual, dificultades con el campo de visión o adaptación a deslumbramientos, etc.; problemas de audición, por pérdida de agudeza auditiva o dificultad para localizar los sonidos que proceden de distintas fuentes; déficits psicomotores que dificultan la movilidad por problemas de artrosis degenerativa o de equilibrio; déficits de atención y cognitivos que dificultan el cálculo de las distancias y velocidades, con un aumento de la incidencia de trastornos del sueño u otras enfermedades degenerativas; y patologías que afectan a diferentes sistemas como el cardiovascular, problemas metabólicos, aparición de anemia, etc.

Para más información sobre los problemas de salud considerados como indicadores de un deterioro de las capacidades implicadas en materia de seguridad vial, poniendo en riesgo la propia seguridad de los pacientes, podéis consultar el siguiente caso clínico.

No obstante, además de todos estos síntomas, un factor muy importante a tener en cuenta es el aumento del consumo de medicamentos, lo que conlleva un estricto control de efectos secundarios directos e interacciones entre ellos.

En todos los casos, los médicos deben estar atentos a síntomas y signos que hagan sospechar del empeoramiento de alguna enfermedad ya detectada en el paciente o descartar diferentes causas, ya sea controlando y tratando directamente los síntomas, o facilitando la derivación a otros especialistas.

Consejos para seguridad vial: concienciación y educación vial de la población mayor

La labor de los médicos no se limita a explicar a los pacientes sus síntomas, llegar a un diagnóstico y, en los casos más fáciles, poner un tratamiento. El reto más complicado es conseguir que el paciente asuma su problema, principalmente cuando se trata de problemas crónicos que empeoran con la edad y los derivados del propio envejecimiento natural de la persona. Pero todavía resulta más difícil ir un paso más allá y hacer entender al paciente la relación de estas limitaciones con la seguridad vial.

Es importante ayudar a las personas mayores a reconocer y aceptar su envejecimiento progresivo y hacerles ver la necesidad de adaptar sus actividades diarias a las limitaciones psicofisiológicas que van surgiendo, para evitar trastornos de adaptación y prevenir riesgos en todas las facetas de su vida.

Cada vez más organismos se preocupan en elaborar estrategias y programas de Educación Vial dirigidos a personas mayores, así como campañas de información. Uno de los ejemplos de esta labor es el IMSERSO, que ha puesto ya en marcha en algunas comunidades autónomas un programa de Educación Vial para la población mayor.

Todos, médicos y profesionales de distintas áreas, podemos intervenir en la misión de informar y educar a la población mayor en seguridad vial, para que sean más conscientes de los riesgos a los que se enfrentan. Desde Fundación MAPFRE os animamos a que no dejéis pasar la oportunidad de ofrecer consejos para seguridad vial a vuestros mayores, y si formáis parte de este grupo de edad, mantened una actitud receptiva ante la información que os pueda llegar desde distintas vías en relación a vuestra salud y su implicación en términos de seguridad vial.