¿A qué edad se debe dejar de conducir en España?

¿A qué edad se debe dejar de conducir en España? ¿A qué edad se debe dejar de conducir en España?

Hoy en Fundación MAPFRE exploramos la coyuntura a la que se enfrentan las personas mayores al decidir si dejar de conducir o no.

Si bien la normativa de la DGT no estipula una edad límite para dejar de conducir en España, la pérdida de facultades físicas obliga a dejar el volante tarde o temprano. La decisión, por tanto, depende completamente del propio conductor.

El desgaste de la edad

A medida que pasan los años, el cuerpo sufre un deterioro físico que influye en varias de las habilidades necesarias para la conducción. La pérdida de visión paulatina reduce el campo visual y dificulta la percepción de objetos en movimiento. Esto hace que los brillos y reflejos molesten más que antes y que en la oscuridad sea necesario recorrer una mayor distancia para distinguir un mismo objeto.

Además de la vista, los otros sentidos también ven disminuida su capacidad. Los tonos agudos y los sonidos de alta frecuencia se pueden volver imperceptibles y se hace más difícil localizar de dónde provienen, lo que puede llegar a desorientar y confundir al conductor. También existe un deterioro de los músculos y las articulaciones, que se vuelven más rígidas e impiden realizar movimientos bruscos para reaccionar ante situaciones imprevistas.

La mayor vulnerabilidad de las personas mayores a distintas enfermedades como el Alzheimer, el Parkinson, la artritis y la epilepsia también influye directamente en la habilidad para conducir.

Cuándo dejar de conducir

Existen una serie de señales que indican si seguir al volante continúa siendo una opción segura. La reacción de los demás conductores, los consejos de médicos y familiares, la frecuencia de accidentes o incidencias y las propias sensaciones al conducir son indicios que muestran si se es un conductor seguro o no.

Al final, la decisión ha de ser madurada y reflexionada profundamente, pensando no solo en su propia seguridad, sino también en la de los demás, ya que se verán afectados por el comportamiento mostrado en la carretera.

Mantenerse al volante

Existe una serie de recomendaciones que facilitan enormemente seguir conduciendo y así poder mantener el mismo nivel de independencia y calidad de vida. Para empezar, realizándose revisiones médicas periódicamente se pueden identificar todos los problemas que surjan al conducir, lo que ayudará a tratarlos y solucionarlos de la mejor manera. Por otro lado, también se recomienda conducir acompañado de un copiloto y a ser posible bajo la luz del día, evitando las condiciones climatológicas adversas, así como las horas punta y los trayectos menos conocidos.

Cabe destacar que las personas mayores suelen compensar sus defectos realizando una conducción mucho más prudente y controlada. No sobrepasan el límite de velocidad y cuentan con una gran experiencia al volante.

Con el fin de crear un ambiente más seguro, desde Fundación MAPFRE creemos que es responsabilidad de todos colaborar, extremando la precaución y respetando las normas de la misma manera.