La experiencia bien entendida comienza por uno mismo

La experiencia como conductor | Los años al volante La experiencia como conductor | Los años al volante

Uno de los principales valores de ganar edad está en acumular experiencia. Se dice de la experiencia que es como conocer el número del boleto premiado el día después del sorteo, pero también es cierto que conduciendo la experiencia puede ser un grado… o no. Todo depende de cómo entendamos la experiencia en la conducción.

Cuando un conductor dice, por ejemplo, que lleva 40 años conduciendo, lo que está diciendo en la mayoría de los casos es que lleva 40 años haciendo una misma cosa (conducir) de una misma manera. Eso no presupone que esos 40 años se haya dedicado a conducir de forma correcta.

Vale la pena tener en cuenta la experiencia como un factor multiplicador. Por sí mismo ese factor no es una garantía de calidad. Haber hecho una misma cosa 40 veces no garantiza que esa cosa está bien hecha. 

Tampoco es una garantía haber hecho las cosas sin que nada malo haya pasado nunca. Es habitual escuchar a conductores que intentar probar su experiencia con frases como nunca me han multado o nunca he tenido un accidente. Son frases que, por sí solas, no constituyen una garantía a futuro, sino más bien una actitud reacia a asumir posibles problemas futuros.

¿No hay mejor escuela que la escuela de la vida?

Por otra parte, es probable que durante esos 40 años del ejemplo el conductor sólo haya aprendido lo que se aprende en el día a día de la carretera. Algunos explican esto diciendo que no hay mejor escuela que la escuela de la vida. Pero ocurre que aunque la vida enseña, a menudo no lo hace sobre una base estructurada. 

Esto nos da dos problemas. El primero es que nadie nos garantiza que la escuela de la vida nos enseñe sobre todos los problemas que se nos pueden presentar. El segundo es que sin conocer el porqué de las cosas, nuestro aprendizaje es incompleto.

En lo que se refiere al primer punto, tenemos que el aprendizaje puramente práctico sólo nos enseña ejemplos, pero no criterios. Para obtener criterios y extrapolar estos hacia ejemplos que nunca antes hemos vivido, tenemos que haber vivido muchos ejemplos diferentes. Volvemos a lo que decíamos antes sobre los 40 años de experiencia: depende de cómo se hayan vivido esos 40 años, con mayor o menor riqueza de ejemplos diferentes, habrán sido más o menos productivos. 

En cuanto al segundo punto, cuando acumulamos bagaje en la carretera, normalmente no vamos mucho más allá de las correlaciones, como mucho llegamos hasta las relaciones causales simples: pasa esto y luego pasa esto otro, sin entrar en pormenores. Con un aprendizaje cíclico sobre lo que rodea la conducción, que nos ayude a comprender por qué ocurren las cosas que ocurren cada día en la carretera, no sólo mejorará nuestra experiencia en la conducción, sino que cada vez seremos conductores más seguros.