Qué debemos tener en cuenta si disponemos de un coche antiguo

Qué debemos tener en cuenta si disponemos de un coche antiguo Qué debemos tener en cuenta si disponemos de un coche antiguo

España tiene uno de los parques de automóviles con la edad media de las más altas de Europa, y allá por el mes de septiembre se revelaba un dato muy preocupante: más del 50% de los coches en España tienen más de diez años, y a la vez, más de dos millones de vehículos no tenían en regla la ITV. ¿Qué supone esto?

En cuanto a automóviles se refiere, cuantos más años pasan desde el momento de su compra, más puntos negativos acumulan. Para aclarar esto, diremos que es posible disponer de un coche de más de diez años que esté mecánicamente sano, es decir, bien mantenido, sin averías o deterioro de consideración. Pero desde el punto de vista de la Seguridad Vial, se ha quedado obsoleto hace tiempo.

La seguridad de los coches antiguos es precaria

Los sistemas de seguridad activa y pasiva han experimentado un avance espectacular en la última década, y más especialmente en los últimos tres a cinco años. Hoy en día, desde el pasado 1 de noviembre sin ir más lejos, el ESP, o control electrónico de estabilidad, es un elemento de serie en todos los coches nuevos. El ESP es el sistema de seguridad que salva más vidas tras el cinturón de seguridad.

Un coche que era símbolo de la más avanzada tecnología hace 10 años, hoy es un coche viejo. Si sumamos a las carencias que, desde nuestro punto de vista actual, presenta en seguridad activa y pasiva, la falta de adecuación a la normativa medioambiental, nos damos cuenta de que los coches de más edad son un objetivo para su sustitución.

La norma Euro 6 de emisiones es la más restrictiva, de momento, limitando las emisiones contaminantes y restringiendo consumos en los coches: muchos de los que circulan por nuestras carreteras no cumplen esta norma, y es posible que en un futuro cercano haya recargos en forma de mayores impuestos para los coches más contaminantes, o los que no cumplan las normas medioambientales.

En resumen, tenemos por un lado los problemas de contaminación asociados a los coches más antiguos (llamamos antiguo a un coche de 10 años, pero todos hemos visto circular coches de 15, 20 o hasta más de 30 años de antigüedad), que son más que evidentes. Y por otro está el problema de la seguridad vial, en el sentido de que esos coches están desprovistos, en ocasiones, hasta de airbag, o de ABS. 

Las estadísticas nos dicen que en vehículo de más de 7 años se duplica el riesgo de muerte, y si ese vehículo tiene más de 10 años (entre 10 y 14), estamos triplicando los riesgos. La estadística quiere indicar que, en caso de colisión, los sistemas de seguridad activos y pasivos de los coches más modernos previenen las lesiones graves con mucha más eficiencia que los coches más antiguos, que pueden dejarnos indefensos por sus carencias en materia de seguridad.

Por tanto, si disponemos de un vehículo antiguo, deberíamos plantearnos la posibilidad de cambiar a uno más moderno por las tres razones fundamentales: menor consumo de combustible, menor capacidad de contaminación, y una muy superior seguridad para conductor y ocupantes.