¿Sabes si los medicamentos que tomas son compatibles con la conducción?

¿Sabes si los medicamentos que tomas son compatibles con la conducción? ¿Sabes si los medicamentos que tomas son compatibles con la conducción?

Todo conductor tiene que tener esta precaución con este tema, independientemente de su edad: si toma algún medicamento, indicado o no por un médico (es decir, sea un medicamento de “los de sin receta” o de “los de con receta”), debe asegurarse de si tiene algún efecto secundario que pueda afectar a su capacidad para conducir un vehículo.

Con los años suele ser más habitual tener que tomar más medicamentos prescritos por el médico, y es muy importante saber qué estamos tomando, cuánta dosis tomamos, cuándo lo debemos tomar, conocer si hay algún tipo de interacción o incompatibilidad entre un medicamento y otro, y saber si podemos o no podemos conducir mientras los tomamos.

Hay que tener presente que ciertos medicamentos para tratar alergias, problemas de sueño, el estrés, la ansiedad, la depresión, medicamentos para controlar el azúcar (diabetes), medicamentos para tratar alguna dolencia muscular o relajantes, pueden tener efectos secundarios incompatibles con conducir con seguridad.

Menos reflejos, peor visión o sueño son peligrosos al volante

Lo más normal es que estos medicamentos puedan producir cierta sedación que reduce la capacidad y velocidad de reacción del conductor, pueden provocar cierta somnolencia o pueden hacer que nuestra vista no sea tan aguda, o que no se perciban correctamente las distancias.

Es decir, el conductor tendrá menos reflejos para reaccionar ante cualquier imprevisto y será más lento realizando las acciones que exige el conducir. Y si el medicamento provoca sueño, esto es muy grave, pues se le pueden cerrar los ojos y caer dormido sin darse cuenta, y tener un accidente grave.

Hay ciertos medicamentos que pueden tener más o menos efecto según la hora a la que se tomen. Si  por ejemplo se toma de noche, es probable que a la mañana siguiente su efecto ya apenas se note si tenemos que conducir, pero cambia radicalmente la situación si nos lo tomamos por la mañana y tenemos que salir con el coche al poco tiempo.

Lo mejor que podemos hacer es hablarlo con el médico que nos prescribe el medicamento, y preguntarle cualquier duda que tengamos. Nuestro médico de cabecera siempre nos podrá ayudar al respecto. También podemos leer el prospecto del medicamento, aunque si nos parece un poco complicado, se le puede preguntar al farmacéutico.

Es también importante que nos fijemos en qué efectos nos provoca ese medicamento a nosotros mismos, pues no todas las personas reaccionan de la misma manera. Por decirlo de otro modo, algunas personas pueden notar más sus efectos y otras menos.

Lo importante es ser consciente de esto, no ignorarlo y prevenir antes que lamentar. En España alrededor del 5% de las víctimas de accidentes de tráfico estaban tomando algún medicamento con efectos negativos que afectan a la capacidad de conducción. No nos cansaremos de recordarlo: hay que conducir con la máxima seguridad.

Si quieres leer más temas relacionados con la salud, recuerda que puedes hacerlo en la página de Fundación MAPFRE Médicos por la seguridad vial.