Los neumáticos de segunda mano no son una buena oportunidad

Los neumáticos de segunda mano no son una buena oportunidad Los neumáticos de segunda mano no son una buena oportunidad

Con la situación económica tal y como está, cualquier ahorro parece buena idea para tratar de insuflar algo de oxígeno a la economía familiar. El verano, además, no nos ayuda porque llegan las vacaciones de casi todo el mundo, especialmente de los nietos, y puede que sea la época del año en que recorramos más kilómetros por diversos motivos.

Dentro del mantenimiento del coche, los neumáticos juegan un papel principal, y entre otras cosas, hemos de pensar en sustituir los neumáticos desgastados por unos nuevos en cuanto notamos los primeros síntomas preocupantes. Y aquí nos asalta la duda, ¿qué neumáticos comprar? ¿Compraremos unos neumáticos de segunda mano? La respuesta corta debe ser que no, nunca debemos comprar neumáticos usados, y ahora explicaremos por qué.

Neumático de segunda mano, ¿cuál es su historia?

La segunda mano es una buena oportunidad para muchos artículos como aparadores o muebles varios, libros, objetos de decoración o cierta ropa, es mala idea para otros tantos artículos, como por ejemplo un colchón (por la higiene) o un casco para la moto. También existen los productos de segunda mano que nos despiertan dudas, como teléfonos móviles, ordenadores portátiles o electrodomésticos.

¿Y los neumáticos? La falta de información suele jugar malas pasadas. Cuando pensamos en un neumático de segunda mano estamos fijándonos sobre todo en el precio, que suele ser bajísimo, y posiblemente nos fijaremos en la profundidad del dibujo. Pues bien, para tener garantías con un neumático de segunda mano hay que saber mucho más, y nunca podemos tener toda la información.

Por resumir, un neumático de segunda mano puede tener importantes defectos, visibles únicamente por los ojos de un experto, que comprometerán nuestra seguridad y la de todos los que nos acompañen en el coche. No sabemos cómo los trató su antiguo dueño, ni su historia; no sabemos si son neumáticos que vienen de un coche que fue siniestro total (por ejemplo), no sabemos cuánto tiempo llevan rodando y no sabemos cómo se almacenaron hasta el momento de comprarlos.

Las claves para no comprar un neumático de segunda mano

  1. No existe proceso homologado para examinar a fondo el neumático y proporcionar garantía de compra.
  2. Es difícil de saber si el neumático tiene defectos estructurales internos fruto de un golpe o un accidente.
  3. Pueden venir con desgaste irregular, lo que hace que frenemos peor y con menos seguridad.
  4. A veces se vende un solo neumático, lo que es peligroso porque nunca tendrá el mismo desgaste, y posiblemente no tendrá el mismo agarre que el neumático al otro lado del eje.
  5. Nadie regala nada, y si un neumático de segunda mano nos cuesta la décima parte que el mismo, nuevo, ha de haber trampa.
  6. El neumático puede estar deteriorado por muchos motivos, por ejemplo por almacenarlos en un lugar o de forma inapropiada con lo que la “goma” o ha perdido sus propiedades o ha sido dañada su estructura interna.

El ahorro de comprar neumáticos de segunda mano no compensa el riesgo que corremos por montarlos en nuestro coche. Si practicásemos paracaidismo, ¿compraríamos un paracaídas de segunda mano que es “una ganga”? Pues en el coche, los neumáticos son lo único que nos mantiene en contacto con el suelo, y son el único medio para frenar a tiempo y no salirnos de las curvas.