Más mayores, más vulnerables

Más mayores, más vulnerables Más mayores, más vulnerables

La revista de la DGT “Tráfico y seguridad vial”, escribe este mes, en un artículo titulado “Más mayores, más vulnerables”, sobre los peligros que corren las personas mayores de 64 años cuando se convierten en usuarios de la vía.

Este interesante artículo, resalta el incremento de accidentalidad en este sector de la población. Desde Fundación MAPFRE te resumimos y destacamos lo más relevante de esta lectura.

Ser mayor no es un factor de riesgo vial

Mónica Colás, subdirectora de Intervención y Políticas Viales de la DGT, destaca que, aunque es innegable el incremento de accidentalidad en la población mayor (un 7% más que hace un año), esto no se debe a sus aptitudes en la carretera en absoluto. Como conductores, la población perteneciente a esta franja de edad, apenas se ve implicada en accidentes. El verdadero problema es su alta vulnerabilidad.

Según los datos proporcionados por la DGT, el 17% de la población española pertenece a este sector de más de 64 años. De este 17%, un 13% son conductores, es decir, mucho más de la mitad. Solo un 6% de estos conductores, se ven implicados en accidentes de tráfico. Sin embargo, la tasa de mortalidad en accidentes de personas mayores de 64 años, asciende al 27% del total. Una cifra muy elevada teniendo en cuenta que no son provocados por su propia capacidad de conducción.

El pasado año, unas 755 personas mayores de 64, fallecieron o resultaron heridas muy graves a causa de estos accidentes. La mayoría mujeres (54%) y entre los 75 a 84 años. Es importante destacar que la gran mayoría de estas víctimas no conducía ni cometía ninguna infracción. Solo un 8% no hacía uso del paso de peatones para cruzar la calzada. Otro dato que resulta interesante es que el 80 % de estos accidentes ocurría en vías urbanas en días laborales entre las 8 de la mañana y las 8 de la tarde.

Más mayores, más vulnerables

La fragilidad y vulnerabilidad de esta franja de la población es palpable, aun aprobando sus respectivos exámenes psicotécnicos que les validan para conducir y siendo el sector poblacional entre los conductores con más experiencia y más prudentes en la carretera (hecho respaldado por su baja implicación en accidentes).

También es verdad, que aunque su edad no supone un riesgo en sí mismo, sus capacidades psicomotrices suelen ser menores además de que suelen consumir fármacos habitualmente. Además, muchos de ellos utilizaban coches de más de 10 años de antigüedad, lo cual no es aconsejable ya que los nuevos modelos cuentan con mayores prestaciones tanto de seguridad activa y pasiva.

Desde Fundación MAPFRE nos interesamos por tu seguridad y la de los que te rodean, por ello, si perteneces a este sector de la población, te recomendamos que extremes la atención al cruzar la vía, o que no descuides la pertinente revisión de tu coche, cambiándolo por otro si hiciese falta. A todos los demás conductores, hacemos un llamamiento para que se solidaricen, para que muestren más atención en los pasos de peatones y extremen la precaución cuando viajen con personas mayores. Cambiar estas cifras está en manos de todos.