¿Sufres apnea del sueño? Puede afectar a tu seguridad vial

¿Sufres apnea del sueño? Puede afectar a tu seguridad vial ¿Sufres apnea del sueño? Puede afectar a tu seguridad vial

¿Tienes pausas respiratorias recurrentes durante el sueño? ¿Te sientes cansado durante el día? Quizás sufras el conocido como síndrome de apnea del sueño (SAS). Este síndrome se caracteriza por la existencia de pausas respiratorias durante el sueño de manera periódica, con una duración superior a 10 segundos y con un mínimo de 5-10 episodios por hora. Sin duda, el cansancio que esto provoca puede afectarnos a nuestra seguridad al volante. Un profesional médico será el que determine si es así.

Un ronquido fuerte o un sonido parecido al que una persona hace cuanto se atraganta hacen que la persona que sufre apnea del sueño vuelva a su respiración normal. Se trata de un problema crónico que altera el sueño. Se pasa de un sueño profundo a uno liviano cuando se producen este tipo de pausas en la respiración, afectando directamente a la calidad de nuestro descanso y provocando cansancio durante el día.

En muchos casos, la apnea del sueño se queda sin diagnosticar. Por este motivo, si sufre estos síntomas, lo aconsejable es acudir a un médico especializado. Hay que tener en cuenta que este síndrome no se puede diagnosticar a través de pruebas de sangre y que debe realizarse un estudio en profundidad.

El tipo de apnea más frecuente es la obstructiva y es más común en personas con sobrepeso. Se diagnostica mediante polisonografía nocturna.

Tal y como recoge el artículo ‘Apnea del sueño y conducción’, de Médicos por la Seguridad Vial, de Fundación MAPFRE, SAS obstructivo (SAOS) o síndrome de Pickwick, es más frecuente en pacientes varones roncadores, con fragmentación del sueño, gran somnolencia diurna, lentitud de reflejos y cefaleas matutinas. Son frecuentes las alteraciones de la memoria, de la atención y de la concentración, con cambios de humor y de personalidad. Los síntomas se incrementan con alcohol, tranquilizantes y antihistamínicos antes de acostarse. Son frecuentes la hipertensión arterial, la nicturia y las arritmias cardiacas. En situaciones avanzadas se produce hipertensión pulmonar y cor pulmonale.

En el terreno de la seguridad vial, un grave problema son los microsueños, una defensa del organismo por no dormir. Durante un brevísimo lapso de tiempo se pierde la conciencia respecto a la carretera. Es la explicación de muchos frenazos de emergencia, marcas viales, desvíos inesperados… Aumenta así el riesgo de sufrir accidentes de tráfico con graves consecuencias. A esto hay que sumar el cansancio general y fatiga.

La apnea del sueño duplica las posibilidades de sufrir un accidente de tráfico. Según un estudio de la Sociedad Europea del Sueño (SES) y la Asamblea de Sociedades Nacionales del Sueño (ANSS), la mayor parte de los accidentes relacionados con la somnolencia se producen durante la primera media hora de conducción y en la franja horaria que va desde las 00:00 horas a las 8:00.

Si el conductor está diagnosticado de apnea del sueño o cualquier otro trastorno del sueño y, además, realiza tratamiento médico, debe extremar el cumplimiento de su tratamiento respetando al máximo las horas de sueño. También hay que evitar los sedantes, inductores de sueño y el alcohol si vamos a conducir.