Brasil trabaja en la atención a las víctimas y en la mejora del tiempo de respuesta ante una emergencia de tránsito

Brasil trabaja en la atención a las víctimas y en la mejora del tiempo de respuesta ante una emergencia de tránsito Brasil trabaja en la atención a las víctimas y en la mejora del tiempo de respuesta ante una emergencia de tránsito

Fundación MAPFRE presenta en Brasilia un informe acerca de la atención que reciben las víctimas de un accidente de tránsito y sus familiares en Brasil, país con una de las tasas mundiales de muertes en accidentes de tránsito más altas. También da a conocer la edición en portugués de “El Manual de Medidas de Seguridad Vial”, una obra de referencia que permite a los profesionales de la seguridad vial disponer de información fiable para contribuir a salvar vidas y poder cuantificar los beneficios en materia de tráfico. Actualmente se está celebrando en la ciudad la Conferencia Mundial sobre Seguridad Vial.

Anualmente pierden la vida en accidentes de tránsito unas 42 mil personas en Brasil. El país ha avanzado mucho pero todavía queda un largo camino por recorrer. “El recorrido es largo y los retos, importantes, especialmente si queremos lograr que las víctimas, directas e indirectas, no se sientan desprotegidas tras un accidente”. Así lo ha manifestado Jesús Monclús, Director del Área de Prevención y Seguridad Vial de Fundación MAPFRE, durante la celebración de la II Conferencia Global sobre Seguridad Vial, quien además ha hecho alusión a la necesidad que tienen la mayoría de los países de la región de evaluar las emergencias y los tiempos de respuesta, “actualmente poco adecuados”; establecer protocolos de actuación para comunicar a los familiares la “mala noticia”; proporcionar apoyo psicológico; y mejorar la fiabilidad de los datos de los informes periciales, “para así poder investigar las causas y aplicar las medidas necesarias”.

También se ha referido a la necesidad de dar a conocer el número 911 de emergencias, “que debería ser único, gratuito y operativo en todos los lugares”, crear un Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) con las suficientes coberturas en los países de la región, así como un organismo que se ocupe de resarcir los daños producidos por vehículos sin asegurar. Se estima que solo en Brasil existen 1,2 millones de vehículos que circulan sin seguro.

El Informe “Respuesta tras los siniestros de tránsito en los países de Iberoamérica”, que presenta este miércoles Jeanne Picard, Presidenta de la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Víctimas contra la Violencia Vial (FICVI), tiene como objetivo elaborar un diagnóstico, desde la óptica de dichas asociaciones, sobre el nivel de respuesta que existe tras un siniestro de tránsito en países como Brasil, México, Chile, Colombia, Ecuador, España, Panamá y Uruguay. El trabajo, elaborado por Fundación MAPFRE y FICVI, ha basado dicho análisis en indicadores relacionados con la atención pre y post hospitalaria, el tiempo de respuesta tras un siniestro, la agilidad que existe por parte de la justicia para reparar el daño que sufren las víctimas y la calidad en la atención psicosocial, entre otros.

En este sentido, Jesús Monclús se ha referido al impacto humano, económico y social, “tan difícil de cuantificar”, que suponen los accidentes de tránsito en la región de Latinoamérica y el Caribe (LAC) y ha apuntado dos datos significativos: 142.000 latinoamericanos y caribeños mueren cada año por esta causa y cinco millones de personas sufren heridas de gravedad.

140 soluciones de seguridad vial

Para contribuir a salvar vidas y poder cuantificar los beneficios en materia de tráfico, Fundación MAPFRE ha dado a conocer hoy la edición en portugués de “El Manual de Medidas de Seguridad Vial”, una obra de referencia editada por esta entidad, y realizada por cuatro expertos del Instituto de Economía del Transporte de Noruega (Rune Elvik, Alena Hoye, Truls Vaa y Michael Sørensen). Su objetivo es dar a conocer de la manera más resumida, accesible y objetiva posible los efectos de más de 140 medidas de seguridad vial relacionadas con el diseño y el equipamiento vial, la gestión del tráfico, el diseño de los vehículos y la formación de conductores, entre otros aspectos.

Entre los factores de riesgo más significativos destacan las infracciones a los límites de velocidad, el mal comportamiento de algunos vehículos en caso de choque, sobre todo entre los más antiguos, la no utilización del cinturón de seguridad y los obstáculos que se encuentran en los márgenes de las carreteras que están sin proteger por vallas o amortiguadores de impactos, entre otros. En esta línea, la obra pone de manifiesto que si se eliminaran todos los factores de riesgo incluidos en este análisis (unos 20), resultaría posible, en teoría, reducir el número de fallecidos en un 89 por ciento y el número de lesionados en un 73 por ciento.

Los autores también evalúan las medidas relativas al diseño de la vía y a su equipamiento en función de su relación beneficio-coste. En este sentido destacan que los carriles ciclistas, los carriles de giro a la izquierda en los cruces, las rotondas en los cruces, las circunvalaciones y las intersecciones a diferente nivel son algunas de las medidas cuyos beneficios superan ampliamente sus costes.

También enumeran las medidas más efectivas y menos costosas que tienen que ver directamente con el diseño de los vehículos y el equipamiento personal de seguridad como el cinturón de seguridad y el casco. Encabezan esta clasificación los cinturones de seguridad, cuya relación beneficio-coste es de 31,7. Esto significa que por cada euro que se invierte en este sistema de retención, que reduce a la mitad el riesgo de muerte en caso de accidente, se ahorran casi 32 euros en los gastos derivados de un accidente de tráfico.

Forman parte de esta clasificación, además, los parabrisas laminados, con una relación beneficio-coste de 30; el casco de motocicleta (17,2), el control inteligente de la velocidad (entre 3,7 y 16,7), y las luces de conducción diurna para automóviles (2,5), que todavía no son obligatorias en España, entre otras.

3,5 millones de estudiantes aprenden educación vial

La II Conferencia Global sobre Seguridad Vial también ha sido el marco donde Fundación MAPFRE presentará los resultados de “Educación Vial es Vital”, el proyecto educativo más importante que lleva a cabo en Brasil, gracias al convenio de colaboración que firmó dicha entidad en 2014 con el Departamento Estatal de Tráfico de São Paulo (Detran-SP).

Dicho acuerdo permite incorporar el proyecto Educación Vial es Vital, desarrollado por la Fundación, al programa de educación vial que lleva a cabo el Gobierno del Estado de São Paulo, región que concentra gran parte de los problemas de movilidad del país y, por tanto, la mayor parte de los accidentes de tráfico.

Educación Vial es Vital es una iniciativa que promueve Fundación MAPFRE en este país desde 2004 con el objetivo de movilizar a alumnos y profesores de todos los colegios públicos para que propongan medidas seguras y eficientes que ayuden a mejorar sus problemas locales de tráfico. A final de curso, los creadores de los proyectos más destacados de cada ciudad son invitados a participar en un encuentro nacional donde se entregan varios premios y se comparte el aprendizaje.

Un total de 100.000 profesores de 15 estados brasileños, así como 10.000 escuelas y más de 3,5 millones de estudiantes han participado desde entonces en este proyecto.