Cómo conducir un coche con un remolque acoplado

Cómo conducir un coche con un remolque acoplado Cómo conducir un coche con un remolque acoplado

En ocasiones, cuando planeamos un viaje de vacaciones, o bien nos planteamos ayudar a un familiar en una mudanza, necesitamos espacio de almacenaje extra y pensamos en acoplar un remolque ligero a nuestro coche. Hablamos de remolques ligeros porque son los que se nos ocurren primero cuando hablamos de transportar algo que no nos encaja incluir en el maletero o la baca, pero por supuesto podemos estar pensando en otro tipo de remolques como las caravanas, perfectas para las vacaciones.

Sea como sea, acoplar cualquier tipo de remolque al coche implica una serie de medidas y características a tener en cuenta, como por ejemplo la necesaria variación en nuestra conducción, que debemos tener presente cuando nos ponemos en carretera. Por supuesto, debemos saber con qué carnet podemos transportar ese remolque, algo que dependerá de la masa del mismo, y de la MMA (Masa máxima autorizada) del conjunto.

El tema del carnet, ¿cuál necesito?

Para saber el carnet que necesitamos, debemos conocer los pesos de cada parte del conjunto coche-remolque. Es bastante sencillo, lo que ocurre es que la normativa ha ido evolucionando, y puede que lo que sabíamos hace 10 años no sirva hoy en día.

Con el carnet B es posible transportar un remolque de no más de 750 kg de MMA o bien, un remolque de más de 750 kg, siempre que el conjunto formado por vehículo tractor y el remolque no sobrepase los 3.500 kg de MMA.

Con el carnet B más el código armonizado B96, es posible llevar un remolque pesado (de más de 750 kg) o ligero, pero con el requisito de que el conjunto no supere los 4.250 kg de MMA. Como vemos es una especie de “anexo” al carnet B para remolques.

Por último, el permiso B+E permite llevar un remolque de forma que el conjunto vehículo tractor-remolque supere los 4.250 kilos de MMA.

Conducción con remolque: qué tener en cuenta

Debemos saber que los remolques necesitan también supervisión y mantenimiento, y si hablamos de grandes remolques o caravanas, éstas tendrán luces de freno además de posición, y deberemos controlar las presiones de los neumáticos frecuentemente. En realidad, cualquier remolque necesita control sobre las presiones de los neumáticos por el tipo de uso que se les da, y por los períodos en que permanece parado.

La conducción con remolque no es difícil, pero sí requiere algo de práctica, sobre todo cuanto más grande sea el remolque. El peso extra influye en parámetros como la aceleración, pero sobre todo en la capacidad de frenado del conjunto. Las grandes dimensiones inciden en nuestra visibilidad, sobre todo a través de los espejos.

Ante un desnivel de consideración hemos de estar preparados para asumir ese peso extra tanto en subida (aceleración), como en bajada (retención y capacidad de frenado). Además de estas limitaciones en cuanto a aceleración y frenado, hemos de tener en cuenta las maniobras, que serán tanto más complejas cuanto mayor sea el remolque en sí.