Volver a conducir al cabo de unos años

Volver a conducir al cabo de unos años Volver a conducir al cabo de unos años

Cuando pensamos en conductores mayores, normalmente nos viene a la cabeza una persona que obtuvo el permiso de conducir hace ya unos cuantos años, y que desde entonces no ha hecho otra cosa que acumular kilómetros y experiencia a los mandos de los vehículos que han ido pasando por sus manos. Sin embargo, el retrato no está completo si no pensamos en todos esos conductores que se sacaron el carnet… para no utilizarlo.

Se trata de conductores que por razones de diversa índole un día guardaron su permiso de conducir en un cajón y nunca más lo volvieron a utilizar. Por lo general, se trata de conductores que no tuvieron la necesidad de conducir un vehículo y prescindieron de él. También puede haber casos en los que el temor a sufrir un accidente de tráfico los llevara a abandonar. 

Sea cual sea el motivo, no es infrecuente que con el paso de los años, al cambiar sus circunstancias personales, estos conductores que no conducen sientan la necesidad (y/o la motivación) de volver a conducir. Para estos casos, es muy recomendable que el conductor se ponga en contacto con un profesional de la formación vial especializado en reciclaje formativo para que le acompañe en la tarea de volver a ponerse en marcha.

Son varios los puntos que este profesional deberá abordar junto con el conductor. Por ejemplo, las inseguridades que puede tener el conductor en cuanto a su reincorporación al tráfico. Convendrá verificar que estas inseguridades no esconden algún otro problema relacionado con el hecho de no conducir, como miedo a la conducción o amaxofobia. En casos como estos, podría ser necesario abordar el problema antes de volver a ponerse a los mandos del vehículo. 

También será conveniente que el formador verifique el estado de los conocimientos que tiene el conductor sobre normas, sobre uso de las infraestructuras y sobre manejo de vehículos, para conseguir que la vuelta a la carretera sea segura. Las diferencias normativas entre el momento en que el conductor obtuvo su permiso respecto al momento actual pueden ser más o menos sencillas de acometer, quizá existan diferencias en algunas infraestructuras (mayor cantidad de vías de alta capacidad y glorietas, por ejemplo) y desde luego será importante comentar cómo han evolucionado los vehículos en este tiempo, haciendo hincapié en los sistemas de seguridad que incorporan ahora.

A medida que el conductor vaya tomando conciencia de su renovada condición de conductor, conviene que se vaya introduciendo en el tráfico a un ritmo adaptado a su progreso formativo. Esto implica comenzar en zonas prácticamente aisladas, donde el conductor pueda reencontrarse con el vehículo y comenzar a manejarlo con tranquilidad y confianza. Es importante que se adapte el nivel de dificultad a la evolución del conductor en su vuelta al tráfico.

Una vez que el manejo de los mandos esté afianzado, se puede proponer una reintroducción al tráfico de manera escalonada, comenzando por circular en carreteras de escasa densidad de circulación, incorporar luego carreteras con algo más de tráfico, sesiones de tráfico en entornos urbanos tranquilos, luego ir incrementando el nivel e incorporar las infraestructuras más complejas, como las glorietas o las vías de alta capacidad, hacia el final de este proceso de reciclaje formativo, una vez que el conductor se sienta con confianza suficiente como para acometer estos retos de la circulación cotidiana.

Hay que tener en cuenta que, por razones de edad, no sólo los reflejos son más lentos en un conductor mayor en comparación a un conductor joven, sino que las dificultades para calcular velocidades y distancias pueden ser mayores cuanto más compleja es la situación del tráfico. Además, los cambios de ritmo de circulación (por ejemplo, una incorporación a una autovía) y los puntos donde es precisa una toma de decisiones ágil (por ejemplo, en una rotonda concurrida) son escenarios donde los conductores mayores que han pasado tiempo sin conducir pueden encontrar mayores dificultades, por lo que sólo deberían abordarse cuando el conductor esté realmente preparado para resolver estas situaciones tipo con seguridad.