Tráfico pone en marcha una campaña especial de alcohol y drogas ante el elevado número de positivos

Tráfico pone en marcha una campaña especial de alcohol y drogas ante el elevado número de positivos Tráfico pone en marcha una campaña especial de alcohol y drogas ante el elevado número de positivos

Un total de 83.978 conductores han dado positivo en los controles de alcohol y drogas que los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil (ATGC) han realizado en vías interurbanas en lo que llevamos de año. A este dato tendríamos que sumar los controles que realizan las distintas policías locales y autonómicas en su ámbito de actuación. Ante este elevado número o de positivos, la Dirección General de Tráfico (DGT) intensifica la vigilancia durante las dos próximas semanas. 

El 32,2% de las pruebas realizadas dio positivo en  drogas (21.021)  y el 1,44% en  alcohol (62.957 pruebas con resultado positivo). Además, en lo que llevamos de año 6.171 conductores reincidentes (aquellos conductores que hubieran sido sancionados en el año inmediatamente anterior por dar positivo a alcohol) han sido sancionados con 1.000 € y la detracción de 6 puntos.  Otros 30.000 conductores han sido denunciados en el último año con el mismo importe y la misma detracción de puntos por circular con más de 0.50 mg/l de alcohol en aire espirado, el doble de la tasa permitida.

Ante esto, la Dirección General de Tráfico está incrementando el  control y la  vigilancia del consumo de drogas y alcohol entre los distintos usuarios de la vía, usuarios que podrán ser requeridos en cualquier carretera y a cualquier hora del día a realizar dichas pruebas. En este sentido, se pondrá especial énfasis en los colectivos policonsumidores,  aquellos conductores que se ponen al volante y que consumen habitualmente alcohol y/o drogas.

Según datos del Instituto Nacional de Toxicología, en 2014, se hicieron este tipo de análisis a 614 conductores fallecidos en accidente de circulación y el 39,09% de ellos presentaron resultados positivos en sangre a drogas y/o alcohol  y/o psicofármacos. De igual modo, los peatones, como usuarios también de la vía, son analizados por el Instituto Forense. En 2014, fueron analizados 173 peatones víctimas mortales de accidente de tráfico y cuatro de cada diez (40%) presentaron resultados positivos en sangre a drogas y/o alcohol y/o psicofármacos.

Desde ‘Seguridad Vial para Mayores’, Área de Prevención y Seguridad Vial de Fundación MAPFRE, recordamos que al volante la mejor tasa es la 0,0. A pesar de todo, el actual límite está fijado en  0’5 gr/l para sangre y 0’24 mg/l en aire espirado para conductores en general. 

No podemos olvidar conducir con tasas superiores a 0.60 mg/l en aire o 1,2 gr/l en sangre es delito castigado con penas de prisión de tres a seis meses o multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 30 a 90 días, y privación del derecho a conducir de uno hasta cuatro años. La negativa a someterse a las pruebas también tiene prisión de seis meses a un año y privación del derecho a conducir de uno a cuatro años.

Hay que indicar que la última reforma de la Ley de Seguridad Vial contempla para los conductores reincidentes (aquellos que hubieran sido sancionados en el año inmediatamente anterior por dar positivo a alcohol) una sanción de mil euros. Esta misma sanción se aplica también a aquellos conductores que circulen con una tasa que supere el doble de la permitida.

En el caso de las drogas, la ley prohíbe conducir con presencia de drogas en el organismo del conductor, quedando excluidas las sustancias que se utilicen bajo prescripción facultativa y con una finalidad terapéutica. Esta infracción catalogada como muy grave está castigada con una sanción de 1.000 € y la retirada de 6 puntos.

Conducir bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas conlleva prisión de tres a seis meses o  multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 30  a 90 días, y privación del derecho a conducir de uno hasta cuatro años. Igualmente, la negativa a someterse a las pruebas supone prisión de seis meses a un año y privación del derecho a conducir de uno a cuatro años.