¿Límite de edad para conducir? Las condiciones y la aptitud en las personas mayores son las claves

¿Límite de edad para conducir? Las condiciones y la aptitud en las personas mayores son las claves ¿Límite de edad para conducir? Las condiciones y la aptitud en las personas mayores son las claves

Los últimos accidentes de tráfico mortales registrados en España en los que han estado implicados personas mayores han reabierto la polémica: ¿Debe establecerse un límite de edad para seguir conduciendo? ¿Se debe incentivar el reciclaje de conductores?

Desde Fundación MAPFRE defendemos que lo importante no es la edad sino las condiciones y la aptitud para la conducción. Sí que abogamos por el reciclaje continuo y no sólo a partir de una edad determinada, por una mayor implicación del personal médico y de las familias, así como por unos reconocimientos más rigurosos.  

‘Cuando se habla de medidas como ésta, lo que echamos en falta es un análisis más detallado de los accidentes de las personas mayores, ¿se produjeron debido a condiciones específicas asociadas a su edad? La realidad es que sabemos que eran personas mayores y poco más…’, indica Jesús Monclús, director del área de Prevención y Seguridad Vial de Fundación MAPFRE

Los últimos datos arrojan que el reciclaje debería ser continuo y no sólo a partir de una edad determinada. Y es que las leyes, los vehículos y las vías cambias constantemente. Las formas de llevar a cabo esta formación pueden ser numerosas. Las propias páginas webs de seguridad vial de Fundación MAPFRE incluyen contenido adecuado para esta formación, aborda los últimos avances tecnológicos, fomenta la educación vial, analiza los principales cambios normativos y promueve cursos de seguridad vial, tanto dentro como fuera de la empresa, para profesores, jóvenes... ‘El problema no es que las personas mayores de 70 años no se hayan reciclado, sino que pasen 50 años, desde que una personas joven obtiene al carnet, sin ningún tipo de reciclaje’, apunta Monclús. 

¿Se deben endurecer los reconocimientos médicos? Es una de las preguntas más planteadas. Es cierto que España tiene un buen sistema de reconocimiento y es preciso aplicarlo escrupulosamente. Además, en caso de determinadas condiciones médicas, los permisos de conducción se pueden otorgar ya sin que haga falta ningún cambio en la ley actual por plazos más cortos que el plazo máximo.

Al igual que con los permisos de conducción progresivos al inicio de la conducción, también se deberían fomentar los permisos con restricciones progresivas para las personas mayores: por la noche, en determinados tipos de vías, con determinados números de pasajeros, o por sufrir un determinado grado en enfermedades cuya evolución se ha demostrado tienen una incidencia directa en la conducción como, por ejemplo, el Parkinson o el Alzheimer.

Desde Fundación MAPFRE sí consideramos que el actual sistema debe ser revisado para valorar en detalle si presta la suficiente atención a las personas mayores, así como para ofrecer criterios objetivos homogéneos para el tratamiento de las afecciones más frecuentes y, en particular, los deterioros cognitivos.

Sin duda, uno de los pilares fundamentales y una de las vías más efectivas es la mayor implicación de los familiares y personal médico de atención primaria, que son capaces de acompañar al mayor y aconsejar sobre la posibilidad de seguir conduciendo, ya sea por deterioros importantes en cuestión de pocos meses o por la pérdida de facultades de manera inmediata e irreversible. 

Por este motivo, defendemos que los médicos de atención primaria cuenten con un protocolo claro de actuación que permita remitir a los pacientes, continuando con las posibles propuestas, a un centro de reconocimiento médico. 

Sin embargo, son muchas otras las medidas que pueden acompañar a las ya mencionadas. Por un lado, una nueva manera de entender el tráfico a corto y medio plazo que tenga más en cuenta a los usuarios vulnerables y, en particular, a las personas mayores (peatones y conductores). También deben tener un mayor protagonismo en la revisión de la estrategia española de seguridad vial y hay que promover vehículos más seguros también entre los conductores mayores. Hay que universalizar sistemas como los sensores o las cámaras de visión trasera o los sistemas de detección de peatones.

Jesús Monclús, director del área de Prevención y Seguridad Vial de Fundación MAPFRE, defiende también la necesidad de redefinir los estándares de diseño de las vías para tener en cuenta las características de las personas mayores y promover las zonas 30 en las ciudades, así como las medidas asociadas para calmar el tráfico. En definitiva, mirar por la movilidad de nuestras personas mayores, apostando por su seguridad y la del resto de usuarios.