Más de la mitad de los ahogamientos son de personas mayores de entre 50 y 99 años

Más de la mitad de los ahogamientos son de personas mayores de entre 50 y 99 años Más de la mitad de los ahogamientos son de personas mayores de entre 50 y 99 años

Más de 400 personas mueren al año en España como resultado de un ahogamiento que podría evitarse fácilmente. De los 422 ahogamientos que se produjeron en 2013, 245 fueron personas de entre 50 y 99 años. Los expertos coinciden en la importancia de la prevención e inciden en la necesidad de formar adecuadamente a la población para evitar que se produzcan o minimizar sus consecuencias.

Entrar en el agua sin atender las indicaciones del socorrista, no saber nadar o hacerlo sin la suficiente preparación y desconocer el medio en el queremos darnos un baño, son algunas de las causas más frecuentes a la hora de sufrir un ahogamiento, situación que en España sufren principalmente hombres mayores de 60 años, y que según la Organización Mundial de la Salud acaba con la vida de más de 1.000 personas diariamente, lo que lo convierte en la tercera causa de muerte por lesión no intencional a nivel mundial.

Expertos en prevención de Fundación MAPFRE, Fundación Universidad de A Coruña y la Asociación Española de Técnicos en Salvamento Acuático y Socorrismo (AETSAS) han elaborado el “Estudio sobre los ahogamientos y otros eventos de riesgo vital en el entorno acuático-marino” cuyo objetivo es describir las características de los ahogamientos y otros eventos de riesgo vital que ocurren en las playas durante la temporada estival, momento en el que se incrementan este tipo de accidentes. 

Entre las principales conclusiones del informe encontramos que muchas personas infravaloran los riesgos relacionados con el agua y desconocen que este tipo de incidentes son más frecuentes y graves de lo que se piensan. Basta con tener en cuenta los siguientes datos: en el año 2012 murieron por ahogamiento un total de 438 personas (358 hombres -81,7 por ciento-) y 80 mujeres (18,3 por ciento) y que en 2013, perdieron la vida, 422 personas (344 hombres -81,5 por ciento-) y 78 mujeres (18,5 por ciento). 

Si lo analizamos por edades, observamos que 245 ahogamientos (de los 422 totales) en 2013 eran personas mayores de entre 50 y 99 años de edad. Si concretamos: 62 tenían entre 50 y 59 años (14,2% del total), 54 entre 60 y 69 años (12,8%), 81 ahogamientos de personas entre 20 y 79 años (19,2%), 44 de 80 a 89 años (10,4%) y 4 de 90 a 99 años (0,9%).

Entre un 14 y un 19 por ciento de los fallecidos totales se producen en piscinas, que en España, según estimaciones, son más de 1.100.000. En el caso de los menores fallecidos, el estudio apunta a que la mayoría se encontraban sin la supervisión de un adulto. Por este motivo, los autores insisten en la importancia de difundir consejos de prevención de ahogamiento infantil, especialmente entre adultos, en quienes recae el deber de vigilar e intervenir.

En lo que se refiere a las circunstancias, se han investigado 367 ahogamientos mortales producidos entre 2012 y 2013. De ello se desprende que el 76 por ciento de los casos en 2012 y el 72 por ciento en 2013 ocurrieron en lugares sin Servicio de Socorrismo o fuera de su horario.

Además, se ha analizado información detallada en un total de 20 municipios colaboradores con playas que disponen de distintivo de bandera azul y con servicios de socorrismo a lo largo del verano de 2014. Se ha concluido que por cada 39 sucesos de riesgo vital que ocurren en estas playas, uno acaba en tragedia y muerte; que las horas a las que se producen más incidentes son entre las 12 del mediodía y las 14.00 horas y entre las 18.00 y las 20.00 horas; y que las edades con mayor número de accidentes son entre los 5 y los 9 años de edad, entre los 20 y 24 años y entre los 50 y los 54 años.

Es significativo, además, que de los 51 sucesos ocurridos dentro del agua en dicho año, 9 de cada 10 correspondió a personas que estaban realizando “natación recreativa”; que el mayor número de incidencias se produjo mientras el baño estaba permitido (87 por ciento) y que el porcentaje más alto de situaciones de riesgo vital ocurrió en bahías tranquilas (37 por ciento), seguido de playas con oleaje (27 por ciento) y playas con corriente (20 por ciento).

Tarea importante: prevención

Para prevenir este tipo de accidentes, Jesús Monclús, Director del Área de Prevención y Seguridad Vial de Fundación MAPFRE, ha destacado como primera recomendación no perder nunca de vista a los niños cuando están en el agua y, en el caso de piscinas privadas, que se utilicen vallados perimetrales con cierres en las puertas y sin huecos por donde puedan acceder a la misma. 

También recomienda bañarse acompañado, no alejarse de la orilla en espacios acuáticos naturales, mojarse antes de entrar al agua, evitar las comidas abundantes antes del baño, no hacerlo si se siente mucho frío o cansancio, pedir ayuda cuando se ve a alguien en peligro y recordar que el número de emergencias es el 112. Además ha insistido en la importancia de sensibilizar a la población a través de acciones preventivas y material divulgativo.