Medidas y recomendaciones para reducir su siniestralidad vial

Seguridad vial para Mayores: medidas y recomendaciones para reducir su siniestralidad vial Seguridad vial para Mayores: medidas y recomendaciones para reducir su siniestralidad vial

Cada vez son más los conductores que por su condición física, salud y aptitud pueden seguir poniéndose al volante por muchos años que pasen. Ante el aumento en la esperanza de vida, la mayor edad de los conductores y los datos de siniestralidad vial registrados, las personas mayores se han convertido en uno de los ejes centrales sobre los que seguir trabajando. Porque todavía queda un largo camino por recorrer y mucho sobre lo que trabajar para conseguir el ansiado ‘Objetivo Cero’, abordamos en este artículo aquellas medidas y recomendaciones que contribuyen a una mejor seguridad vial.

En este sentido, queremos destacar algunos datos. Según información estadística de la Dirección General de Tráfico (DGT), en 2013 se produjeron 39 víctimas mayores de 65 años en vías interurbanas. Además, se contabilizaban 41 víctimas que tenían entre 70 y 74 años; y 82 con más de 74 años. Si nos referimos a vías urbanas, hablamos de 4 víctimas de entre 65 y 69 años; 6 de entre 70 y 74 años; y 10 de más de 74 años de edad.

En lo que se refiere a peatones, durante ese mismo año se han registrado 255 víctimas que eran peatones más de 65 años de edad en vías interurbanas y 3.100 víctimas que tenían esta misma franja de edad en vías urbanas. En total, 3.355 peatones de más de 65 años fueron víctimas en accidentes de tráfico en vías interurbanas y urbanas.

¿Qué podemos hacer al respecto? Por un lado, es importante el compromiso de todos en seguir trabajando por la seguridad vial de los más mayores: Unión Europea, cada uno de los países y, por supuesto, a nivel individual. A continuación, enumeramos factores clave sobre los que trabajar:

  • Formación: la formación continuada o reciclaje de conocimientos es importante para no olvidar las nociones básicas y ponerse al día de las últimas novedades normativas. Esta formación no debe ser sólo teórica, también práctica para corregir malos hábitos e implantar aquellos que son correctos.
    Esta formación también debe enfocarse al vehículo. Cada vez son más los sistemas de seguridad y nuevas tecnologías que ayudan a la conducción. En muchas ocasiones, por desconocimiento de su funcionamiento o incluso de su existencia, las personas más mayores no se valen de estos avances. La formación recibida debe ir encaminada también a valerse de todo aquello que pueda ayudarnos a reducir la siniestralidad vial.
  • Revisiones médicas: es importante que los conductores sean conscientes de su salud y de cómo ésta puede afectar a su seguridad vial. Es importante acudir a revisiones médicas de manera periódica con el objetivo de tratar posibles problemas de salud y detectarlos a tiempo. En este sentido, es vital que las pruebas psicotécnicas que realizan los centros de reconocimiento de conductores realizan exámenes exhaustivos, no sólo a los conductores de avanzada de edad sino a los conductores en su totalidad.
  • Medicación: se aconseja ser precavidos con los medicamentos que ingerimos. En este sentido y ante cualquier duda, consultar al médico. Él será quien nos indique si ese medicamento está contraindicado para la conducción.
  • Peatones: Buena parte de estas víctimas mortales son peatones. Los datos estadísticos de la DGT de 2013 indican que, por ejemplo, irrumpir o cruzar antirreglamentariamente supuso nada menos que 266 víctimas (peatones) con más de 64 años de edad. Le sigue no utilizar el paso de peatones (212 víctimas) y no respetar la señal del semáforo (91). Os aconsejamos esta interesante infografía: ‘¿Cómo evitar atropellos?’.
  • Concienciación y empatía: Ya sea como conductores o como peatones, debemos saber situarnos en el lugar del otro. Respetar al resto de usuarios de la vía y ser conscientes de las limitaciones que puedan tener. Si vemos que va a cruzar una persona mayor, debemos ser conscientes que tardará mucho más en hacerlo que una persona joven. Lo mismo ocurre si nosotros, como personas mayores, observamos a otra persona de avanzada edad conduciendo o cruzando o incluso si se trata de un niño pasando por el paso de peatones.
  • Diseño de vías e infraestructuras pensadas para los mayores: en muchas ocasiones nos encontramos con aceras y pasos de peatones que no están pensados para las personas de mayor edad. Al respecto, contamos con el estudio ‘Mayores y Seguridad Vial: Recomendaciones de Diseño vial. La perspectiva de los mayores’ (PDF, 6,3 MB), elaborado por el Área de Prevención y Seguridad Vial de Fundación MAPFRE. También muy interesante es el informe ‘Mayores de 65 años y seguridad vial’ (PDF 17,5 MB).
  • Ser conscientes de nuestras limitaciones: no hay nadie mejor que nosotros mismos para saber hasta dónde llegamos. Con el paso de los años, es normal que nuestros sentidos y salud se vean deteriorados. Puede que necesitamos conducir acompañados, que sea mejor que sólo conduzcamos de día o que adaptemos nuestro vehículo a nuestras limitaciones…. Es importante saber cuándo ha llegado el momento de dejar las llaves.

Pueden encontrar más medidas según los diferentes colectivos en los siguientes canales de Fundación MAPFRE: