Desgranamos las modificaciones del Código Penal que afectarán a los conductores desde el 1 de julio

Desgranamos las modificaciones del Código Penal que afectarán a los conductores desde el 1 de julio Desgranamos las modificaciones del Código Penal que afectarán a los conductores desde el 1 de julio

¿Afecta de alguna forma la modificación del Código Penal que entra en vigor este 1 de julio a los conductores? La reforma del Código Penal (PDF, 2,5 MB) que se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado 31 de marzo y que entra en vigor este miércoles incluye una de las novedades más destacadas: la desaparición de la figura de las faltas penales, incluyéndose aquí aquellas consecuencia de siniestros de circulación. En ‘Seguridad Vial para Mayores’ abordamos aquellos puntos que afectan directamente a los conductores.

Sin duda, la desaparición de la figura de las faltas penales es una de las principales novedades. De esta forma, algunos comportamientos tipificados hasta ahora como faltas son despenalizados, otros reconducidos a la vía administrativa o civil y las infracciones que se estiman más graves son tipificados como delito leve (se distingue entre delitos graves, menos graves y leves). La pretensión de dicha reforma según expresa la propia exposición de motivos de la ley es “reservar al ámbito penal el tratamiento de las conductas más graves de la sociedad”.

En materia de Seguridad Vial se reducen las faltas de homicidio y lesiones por imprudencia leve hacia la vía jurisdiccional civil. A partir del próximo 1 de julio, sólo serán constitutivos de delito el homicidio y las lesiones graves por imprudencia grave y menos grave. Recordamos que en la jurisdicción civil ya no se contará con el informe de un perito médico forense, y que las partes serán las que tengan que aportar sus informes periciales.

Hay que destacar que la reforma incorpora otra revisión de la regulación de la suspensión de la ejecución de la pena, introduciendo, entre otras novedades, una nueva regla de conducta a la que el juez puede condicionar su decisión de dejar en suspenso las penas privativas de libertad. Se trata del artículo 83.8: “la prohibición de conducir vehículos de motor que no dispongan de dispositivos tecnológicos que condicionen su encendido o funcionamiento a la comprobación previa de las condiciones físicas del conductor”. Parece referirse al alcoholock , cuya efectividad, tanto como media correctiva como preventiva, está avalada por diversos estudios pero cuyo elevado coste puede dificultar su aplicación. Está por ver si dicha definición de dispositivos también puede incluir a los sistemas telemáticos de registro de información durante la conducción.

Hay que destacar que esta reforma del Código Penal no supone una agravación de las conductas ni de las penas actualmente aplicadas a las faltas. Además, el plazo de prescripción de los delitos leves será de un año y se establece expresamente que la existencia de antecedentes penales por la comisión de delitos leves no permitirá apreciar la agravante de reincidencia.

Por último, la reforma se completa con una revisión de la regulación del juicio de faltas que contiene la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que continuará siendo aplicable a los delitos leves (es decir, los nuevos “delitos leves” se juzgarán siguiendo el procedimiento hasta ahora seguido en el caso de las “faltas”).

Lo mejor, en cualquier caso, es mantener una actitud prudente y responsable al volante. Evitaremos problemas con la justicia y, lo más importante, accidentes de tráfico.