Siete sistemas de seguridad que tiene tu coche y quizá no conocías a fondo (hasta ahora)

Siete sistemas de seguridad que tiene tu coche y quizá no conocías a fondo (hasta ahora) Siete sistemas de seguridad que tiene tu coche y quizá no conocías a fondo (hasta ahora)

Que los coches han evolucionado de forma espectacular en los últimos años es una frase que, no por mucho repetirla, pierde su significado y su sentido. Los avances tecnológicos han dejado atrás los tiempos en los que los vehículos eran poco más que una caja con ruedas y motor para convertirlos poco a poco en decenas de ordenadores rodantes que se desplazan gracias a complejos sistemas diseñados para proporcionarnos mayor seguridad y comodidad.

Sin embargo, algunos de esos sistemas de seguridad del vehículo son unos verdaderos desconocidos para los conductores de los automóviles que los incorporan, y esto puede convertirse, paradójicamente, en un problema de seguridad para las personas.

TPMS

El Tire-Pressure Monitoring System es un sistema de seguridad que nos ofrece un control de la presión de inflado de los neumáticos, mediante un aviso que se enciende en el panel de instrumentos y que tiene la forma de un neumático deshinchado, visto por delante.

ABS

El Antiblockiersystem es un sistema que evita que se bloqueen las ruedas cuando frenamos de forma enérgica. Cuando las ruedas se bloquean, perdemos adherencia y el coche patina, con el consiguiente riesgo de accidente. El ABS sirve para evitar ese riesgo, actúa aliviando presión de frenado de forma momentánea en las ruedas que están a punto de bloquearse, y volviendo a frenar, en ciclos realmente rápidos. Como conductores debemos tener en cuenta que, debido al funcionamiento del ABS, cuando frenamos de forma brusca y actúe este sistema notaremos una vibración en el pedal del freno, sin que eso signifique que exista un problema. 

Esa vibración es normal, se debe al funcionamiento del ABS y por lo tanto no es un problema que deba preocuparnos ni mucho menos que nos lleve a aliviar presión sobre el pedal del freno, ya que si lo hiciéramos podríamos tener un accidente debido al imprevisto que nos hizo frenar de forma enérgica. Por otra parte, en terrenos donde es relativamente fácil bloquear ruedas (nieve, gravilla suelta, etcétera) puede ser recomendable desactivar el ABS de forma temporal, para evitar que su funcionamiento se traduzca en una distancia de frenado superior a lo normal.

BAS

El Brake Assist System es un sistema de asistencia a la frenada de emergencia. Calcula la velocidad a la que dejamos ir el pedal del acelerador y actuamos sobre el pedal del freno, y mide la fuerza que ejercemos sobre el pedal del freno para determinar si nos encontramos ante una frenada de emergencia. Si el BAS determina que eso es así, aumenta la presión de frenado de manera que reduce la distancia de la frenada. Los sistemas BAS más avanzados funcionan de manera autónoma e integrada en un detector frontal de obstáculos, de manera que son capaces de frenar por sí solos el vehículo si el conductor no percibe un riesgo de colisión por alcance.

ESP

El Elektronisches Stabilitätsprogramm es un sistema de control de la estabilidad que funciona analizando electrónicamente la trayectoria del vehículo. Mediante sensores y actuadores, el ESP analiza el grado de giro que traza el conductor con el volante y compara ese dato con el grado de giro real del vehículo. Si los datos no coinciden, el ESP frena de forma selectiva una de las ruedas del vehículo para que sean el resto las que, mientras giran, reposicionen el vehículo hasta que la trayectoria descrita coincida con la trayectoria marcada por el conductor con el volante. Nuestro papel como conductores de un vehículo con ESP debemos ser cuidadosos indicándole a este sistema con el volante hacia dónde queremos ir con el coche.

Hill Assist

El asistente al arranque en pendientes recibe múltiples nombres, pero el principio de funcionamiento es similar para todos. Ante un arranque en pendiente ascendente, el Hill Assist mantiene las ruedas frenadas unos instantes después de que soltemos el pedal de freno, y así se evita que el vehículo retroceda, lo que supondría un riesgo de choque contra vehículos o incluso un riesgo de atropello. Hay varios tipos de Hill Assist: los hay que retienen el vehículo durante un lapso de tiempo y los hay que frenan hasta que el embrague transmite suficiente par a las ruedas como para que el vehículo comience a avanzar.

Carrocería

La carrocería es un sistema básico de seguridad que ofrece protección a los ocupantes del vehículo. Cuanto más deformable sea la carrocería, mayor será la capacidad de protección que ofrece a los ocupantes. Por el contrario, una carrocería rígida repercute a los ocupantes en mayor medida las fuerzas que se generan en una colisión. Ese es el motivo por el que las carrocerías hoy en día cuentan con puntos de deformación programada. Es decir, la carrocería está diseñada para que en caso de accidente se deforme por unos puntos concretos y de esta manera los daños que lleguen a los ocupantes sean menores.

Las lunas del vehículo son una parte importante de la carrocería. Como conductores y como ocupantes, debemos vigilar que las ventanas no permanezcan medio abiertas, para evitar que en caso de colisión estas puedan convertirse en un elemento causante de daños si impactamos contra sus bordes. Es preferible que las llevemos completamente abiertas, completamente cerradas o, a lo sumo, bajadas un par de centímetros, no mucho más. 

Asiento, cinturón, reposacabezas y airbags

Hablamos del conjunto básico de seguridad para el ocupante de un vehículo. Es un todo que debe funcionar como tal. Nuestra posición en el asiento debe ser tal que podamos conducir de forma no forzada, con los brazos y piernas semiflexionados en todo momento, incluso cuando giramos el volante o cuando presionamos hasta el fondo el pedal del embrague. Por la misma lógica que en el caso de la carrocería deformable, nosotros debemos ser flexibles dentro del vehículo. 

Debemos prestar una especial atención a la zona de la cabeza. En primer lugar, colocando el asiento en la altura más baja posible, en parte para favorecer que nuestra observación sea correcta a mayor distancia y en parte para evitar golpes en la cabeza en caso de vuelco del vehículo. El reposacabezas es imprescindible para evitar daños en nuestro cuello, especialmente en golpes por alcance. Esos daños pueden ir desde una lesión por latigazo cervical hasta la tetraplejia o la muerte por desnucamiento. Para evitar cualquiera de estos extremos, el reposacabezas debe colocarse a una distancia de la cabeza no mayor de cuatro centímetros y a una altura que, como mínimo, sea la de nuestra cabeza. Si podemos colocarlo un par de centímetros más arriba, mejor.

Debemos colocarnos el cinturón de seguridad antes de iniciar la marcha, utilizando los reglajes que posee para hacerlo pasar por el centro de la clavícula y el tórax, y ajustando la banda inferior para evitar holguras que podrían resultar fatales en caso de accidente. El airbag no sustituye al cinturón de seguridad. Bien al contrario, un airbag que se dispara en una colisión contra un cuerpo que no se haya sujetado con un cinturón, puede ocasionar serios daños, incluso la muerte. Para evitar llegar a estos extremos, es de vital importancia emplear el cinturón de seguridad siempre.