Radares, ¿de qué tipo podemos encontrarnos?

Radares, ¿de qué tipo podemos encontrarnos? Radares, ¿de qué tipo podemos encontrarnos?

La velocidad es un factor que está muy presente en los siniestros de tráfico. De ahí la importancia de respetar y cumplir siempre los límites máximos y mínimos marcados. Haya o no radares, nuestra conducta al volante debe de ser impecable. La Dirección General de Tráfico (DGT) cuenta con aproximadamente 850 radares que se encargan de vigilar que todos los conductores cumplan con la velocidad marcada. Diferenciamos e identificamos los diferentes radares con los que nos podemos encontrar en la carretera.

En primer lugar, tenemos los radares fijos, que son aquellos que están instalados en pórticos, en cabinas, postes… Suelen estar previamente señalizados con un panel de información: ‘Punto de control de velocidad’. Los radares de pórtico sólo miden la velocidad de los vehículos que circulan por su carril, mientras que los de caja pueden medir en ambos sentidos. Las cabinas laterales miden la velocidad de cualquier carril.

Entre los que más miedo generan encontramos los radares móviles, son lo que suelen estar colocados sobre un trípode o en un helicóptero. También debemos situar aquí los radares que se instalan en los coches y que suelen estar especialmente presentes en las campañas especiales de vigilancia y control de la velocidad. El vehículo suele estar estacionado en una zona cercada a la vía o en el mismo arcén, siempre y cuando no interfiera en la circulación normal de los vehículos. Podemos diferenciar los radares móviles con tecnología microondas, miden hasta 6 carriles; y los láser, que se centran en un solo vehículo. 

Por otro lado, tenemos los radares de tramo. Suelen estar instalados de manera fija. Son muy importantes ya que calculan la velocidad media de un vehículo entre dos puntos, es decir, sancionará o no en función de la velocidad que se haya llevado durante un tramo de vía. Tráfico ha anunciado recientemente que se instalarán 30 radares de tramo, mayoritariamente en vías convencionales, en sustitución de otros fijos instalados en otras vías.

También nos encontramos con los conocidos como ‘Foto Rojo’, que están colocados en los semáforos de las ciudades y que captan a aquellos vehículos que se pasan el semáforo en su fase roja. Hay que tener especial cuidado. Muchos llegan a saltar también en su fase ámbar. 

Muy novedosos es Pegasus. El primero de estos radares-helicópteros se puso en marcha en marzo de 2013. Actualmente hay 8 en pleno funcionamiento. Los radares Pegasus constan de dos cámaras, una panorámica que facilita el seguimiento y captación de la velocidad y otra de detalle que tiene un objetivo que permite leer la matrícula del vehículo llegando incluso a poder detectar velocidades de hasta 360 km/h. Este tipo de radares resultan operativos incluso a 300 metros de altura y a una distancia en línea recta con el vehículo controlado de un kilómetro.

Recientemente se han instalado unos radares que son capaces de diferenciar el tipo de vehículo, por lo que podrán distinguir entre camiones, furgonetas y coches (que tienen diferentes velocidades máximas según su modelo y carga máxima).

Por último, la Dirección General de Tráfico ha anunciado recientemente que, en todo el territorio competencia de la DGT, se unifica el umbral de tolerancia con el que actúan los radares: 7km/h, si la velocidad del vehículo es inferior a 100 km/h y de 7% si la velocidad es superior a dicha velocidad.