Discapacidad: posibilidades en la adaptación de un coche

Discapacidad: posibilidades en la adaptación de un coche Discapacidad: posibilidades en la adaptación de un coche

Más de mil millones de personas, un 15% de la población mundial, padece alguna forma de discapacidad. Poder realizar una movilidad segura es un reto para muchas personas que desean desarrollar su día a día de la forma más cotidiana posible. ¿Qué posibilidades hay a la hora de querer adaptar un automóvil?

Según la Organización Mundial de la Salud, las tasas de discapacidad están aumentando a causa del envejecimiento de la población y el aumento de las enfermedades crónicas, entre otras causas.

La misma OMS define ‘discapacidad’ como un término general que “abarca las deficiencias, las limitaciones de la actividad y las restricciones de la participación. Las deficiencias son problemas que afectan a una estructura o función corporal; las limitaciones de la actividad son dificultades para ejecutar acciones o tareas, y las restricciones de la participación son problemas para participar en situaciones vitales”.

Es normal que con el paso de los años surjan discapacidades fruto de enfermedades, accidentes o por el envejecimiento natural. Si no se desea renunciar a la movilidad, adaptar el vehículo puede ser una solución para una mayor autonomía (siempre que se reúnen los requisitos necesarios para poder conducir).

¿Qué adaptaciones puedo realizar en un vehículo?

  • Aceleradores: se pueden incluir sistemas de aceleración manuales o electrónicos en combinación con otras funciones. Se suelen instalar cerca del volante: un aro por detrás o por delante del volante, dos pequeñas varillas situadas por detrás del volante…
  • Frenos: se puede incluir un sistema que permite frenar con la mano derecho, añadir un freno y acelerador manual de puño o incluso incluir el embrague.
  • Embrague: como hemos indicado, se puede añadir en la proximidad del volante al igual que el acelerador o el freno. También se puede acortar la distancia entre el pedal de origen y el pie del usuario con un suplemento de pedal de embrague o combinar el embrague y freno manual, es decir, en un mando único.
  • Cambio de otros sistemas: se puede activar el limpiaparabrisas desde la mano izquierda, cambiar las luces intermitentes con la mano derecha, incluir un pomo de volante para facilitar los giros, instalar cazoletas y horquillas para pomos de volante y palancas de cambio o añadir un sistema de telemando (permite activar luces, intermitentes, limpiaparabrisas, claxon…) También se puede añadir un interruptor en el salpicadero para accionar el freno de estacionamiento o instalar doblemandos en el turismo, es decir, freno, embrague y freno también en la zona del copiloto (suele hacerse para autoescuelas).
  • En lo que respecta al transporte, normalmente suele ser necesario contar con vehículos de mayor capacidad. Se pueden instalar plataformas elevadoras, rebajes de piso (rampa), rampas mecánicas… Actualmente también cabe la posibilidad de que se pueda conducir el vehículo desde la propia silla de ruedas o con asientos adaptados. Para ello es necesario de acudir a un centro especializado que esté capacitado para realizar dicha modificación. Por supuesto, no siempre se puede realizar en todos los coches.

En todo caso, siempre se debe acudir a un centro autorizado y especializado. Probablemente tengamos que certificar los cambios y realizar revisiones específicas.