Diez claves para conducir con lluvia sin sobresaltos, también en primavera

Diez claves para conducir con lluvia sin sobresaltos, también en primavera Diez claves para conducir con lluvia sin sobresaltos, también en primavera

Un día soleado y de repente se pone a llover. ¿Has sido una persona precavida? ¿Cómo debo cambiar mi conducción con lluvia? En ‘Seguridad Vial para Mayores’ os damos 10 claves para saber cómo afrontar la conducción en días lluviosos. Y es que en la primera es muy normal que se produzcan cambios meteorológicos imprevistos.  Por este motivo, debemos estar preparados.

  1. Consulta el estado del tiempo y de la circulación. Aunque hoy haga un día espléndido, nada nos garantiza que mañana se repita. Por ello debemos consultar con frecuencia la situación meteorológica y sus previsiones. Recomendamos hacerlo en la Agencia Estatal de Meteorología.
    Esto mismo sucede con la circulación. Sobre todo si vas a realizar un viaje largo, consulta las posibles incidencias que se hayan podido registrar en las carreteras y elige las vías más seguras. Puedes realizar esta consulta en nuestro ‘Calculador de rutas’.
  2. El coche debe estar en perfectas condiciones. Para evitar sorpresas, debemos revisar nuestro coche con periodicidad y tenerlo listo ante posibles imprevistos. Especial atención debemos prestar a neumáticos, líquidos y frenos. Debemos mantener limpio el parabrisas, por dentro y por fuera.
    Recuerda que debemos llevar las luces de posición y de cruce en momentos de lluvia. Toda la información al respecto en el artículo ‘¿Qué alumbrado debo utilizar con lluvia o niebla?’
  3. Realiza una conducción responsable. Respeta las normas de tráfico. En situaciones adversas como puede ser de lluvia, debemos incrementar nuestra precaución al volante.
  4. Aumenta la distancia de seguridad. Con lluvia aumenta nuestra distancia de frenado, es decir, el tiempo que tarda nuestro vehículo en detenerse. A 90 kilómetros por hora y con lluvia, necesitamos 89 metros para frenar (distancia de reacción más distancia de frenado). Sin embargo, a la misma velocidad y con solo necesitamos 57 metros para detenernos.
  5. Especial precaución a la velocidad. Como hemos comentado, a cuanta mayor velocidad vayamos, más tiempo necesitaremos para frenar y mayor recorrido realizaremos cuando nos dispongamos a reaccionar. Por este motivo, debemos reducir la velocidad especialmente en los días de lluvia.
  6. Ambiente agradable en el habitáculo. Aire acondicionado y climatizador para evitar que se empañen los cristales.
  7. Evitar pasar por charcos que puedan comprometer la estabilidad del vehículo o donde desconozcamos su profundidad. De esta forma, evitaremos quedarnos atrapados.
    La mejor forma de evitar el conocido ‘Aquaplaning’ es reducir la velocidad y llevar la presión y profundidad adecuada en los neumáticos: entre 1,6 mm y 3 mm. Si a pesar de todo, lo sufrimos. Debemos mantener firme la dirección, intentar corregir la trayectoria, no acelerar o frenar. Se recomienda mantener el acelerador a punto de gas, las ruedas seguirán girando y la velocidad uniforme evitará la transferencia de masas y posibles derrapes.
  8. Especial cuidado a los usuarios vulnerables. En días de lluvia la visibilidad es peor. Por ello debemos prestar especial atención a la presencia de motos, ciclomotores, ciclistas, peatones… Recuerda que su situación también empeora en este escenario.
  9. Mantén la calma. Debemos evitar ponernos nerviosos. Pon en práctica estos consejos. Conduce a una velocidad adecuada en la que te sientas seguro. Pon los limpiaparabrisas a la velocidad que necesites. Es muy importante ver y ser vistos.
  10. Evita conducir si la lluvia es intensa. Si te pone nervioso conducir con lluvia o es muy intensa, lo recomendable es estacionar el vehículo en un lugar retirado (restaurante, gasolinera…) donde podamos esperar a que el tiempo mejore. Si todavía no has cogido el coche, es mejor retrasar nuestra salida.