Coches autónomos, una ayuda para los conductores mayores con limitaciones

Coches autónomos, una ayuda para los conductores mayores con limitaciones Coches autónomos, una ayuda para los conductores mayores con limitaciones

¿Puede contribuir la conducción autónoma a la movilidad de las personas mayores? El coche autónomo es ya una realidad. Muchos son los países donde ya se están haciendo pruebas al respecto. De hecho, el informe ‘Priorización del potencial de la conducción autónoma en Europa’ (PDF, 330 KB), realizado por el Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC, por sus siglas en inglés), en colaboración con Fundación MAPFRE, aborda precisamente la necesidad de realizar un cambio normativa para acoger la conducción autónoma y trata entre sus ventajas la ayuda que puede aportar a las personas mayores de cara a su movilidad.

Tal y como mencionábamos en el artículo ‘¿En qué consiste el ‘apto pero con restricciones’ para conducir?’, con el paso de los años la salud se va deteriorando y podemos empezar a perder capacidades para la conducción. En los centros de reconocimiento apreciarán que nuestra condición psicofísica no está al 100 por 100 y podrán establecerse limitaciones de carácter temporal (renovar antes) o de otro tipo: que sólo se conduzca en un radio, que sólo se haga durante el día, que se conduzca acompañado de otro conductor, que no sobrepasemos un límite de velocidad específico…

Precisamente, el coche autónomo podría dar respuesta y solventar estas limitaciones. Tal y como indica el informe mencionado, una de las ventajas potenciales en términos de seguridad es precisamente que puede permitir a algunos conductores que sufran limitaciones causadas por problemas de salud continuar conduciendo o aprender a hacerlo, bien mediante la ayuda de los sistemas de conducción autónoma o empleando un modo de conducción autónoma total.

En este sentido, los responsables del trabajo recomiendan que, a la hora de diseñar sistemas autónomos, los ingenieros tengan en mente toda la diversidad existente entre los conductores y se tengan en cuenta las diferentes situaciones de tráfico. Por supuesto, los conductores de mayor edad estarán entre los beneficiarios de la conducción autónoma. Y es que incrementará o ampliará la movilidad al tiempo que reducirá potencialmente los riesgos de seguridad.

El informe también remarca la importancia de formar a las personas para que conduzcan de manera segura para sacar el máximo partido de las técnicas de conducción autónoma y se remarca la necesidad de formar a los conductores para que alternen de forma segura entre la conducción completamente autónoma y la automatizada.

¿Qué es la conducción autónoma?

Los vehículos autónomos son aquellos en los que al menos algún aspecto de una función de seguridad crítica (manejo del volante, aceleración, frenado…) se ejecuta sin la intervención directa del conductor. El vehículo es capaz de adoptar sus propias decisiones.

Actualmente se distinguen distintos niveles de intervención. Por un lado, el nivel 0, donde no hay automatización y todo lo realiza el conductor.

A continuación, el nivel 1 se trata de asistencia al conductor, las funciones en la conducción se realizan con dispositivos que aceleran o deceleran, con dirección asistida que actúan según el contexto…

En el nivel 2 hay una conducción autónoma parcial ejecutada por uno o más asistentes de conducción mientras que en el nivel 3 hay una automatización condicional, sistemas automáticos que esperan que el conductor responda en caso de necesidades.

Por otro lado, en el nivel 4 ya hay una automatización alta, la conducción se realiza mediante sistemas automáticos, incluso si el conductor no reacciona.

Por último, el nivel 5 es un sistema de conducción completamente autónomo. Las tareas de ejecución son realizadas en su totalidad por un sistema automático, que además pueden ser gestionadas por un humano.

Coches completamente autónomos, de venta en 2030

Se prevé que los primeros vehículos con autonomía total o avanzada empiecen a comercializarse a principios de 2020. El informe indica que en 2025 contaremos con una gama suficiente de equipamiento estándar y opciones disponibles para permitir el funcionamiento de vehículos autónomos en los niveles 3 y 4.

En el 2030 se comenzaría con la comercialización de vehículos completamente autónomos que se desplazarán por las vías públicas con el resto de usuarios.

¿Qué ventajas encontramos en términos de seguridad?

Tal y como recoge el informe ‘Priorización del potencial de la conducción autónoma en Europa’ la conducción autónoma contribuirá a la consecución de la visión de la Unión Europea de cero muertes en carretera para 2050. De hecho, habrá menos oportunidades para que se produzcan errores humanos.

Igualmente habrá una rápida adopción de las tecnologías de seguridad y, como hemos indicado, ofrecerá ayudar a la conducción para grupos de alto riesgo.