¿Cómo conducir un coche automático?

¿Cómo conducir un coche automático? ¿Cómo conducir un coche automático?

Ya sea por contar con limitaciones o restricciones que nos impiden conducir en perfectas condiciones un coche manual o porque queremos una mayor comodidad a la hora de conducir, un automóvil automático se presenta como una buena opción, especialmente para las personas mayores. Lo cierto es que su utilización varía bastante respecto a un manual y que es necesario tener unos conocimientos básicos que nos disponemos a detallar. Es recomendable algo de práctica antes de incorporarnos a la circulación.  

Muchas personas no quiere cambiar a un coche manual una vez han probado el automático debido a su mayor facilidad de uso. Y es que diremos adiós al juego del pedal del embrague y el acelerador. Nunca se nos volverá a calar el coche. Además, la mayoría de automáticos cuentan con ayuda en pendientes, por lo no se irá marcha atrás en una cuesta.

Sin duda, el coche automático es una opción aconsejable para aquellos conductores con limitaciones o problemas de movilidad. Y es que tampoco es necesario realizar el cambio de marchas.

¿Cómo conducir un coche automático?

Os detallamos algunas recomendaciones básicas que debemos conocer si vamos a conducir un coche automático o si estamos pensando en adquirir uno:

-Si estás pensando en comprar un coche automático, pide probarlo antes. ¿Qué mejor que te expliquen su funcionamiento en persona y que puedas ponerlo en práctica? Bastará con unos pocos desplazamientos por un recinto seguro para que puedas comprobar que es más fácil de lo que esperabas.

-Conoce bien los mandos del coche, especialmente la palanca. No te agobies si no entiendes el significado de las siglas que aparecen reflejadas. Te damos algunos trucos para memorizarlos:

  • La ‘D’ proviene de ‘Drive’, conducir. Puedes recordarlo como ‘Directo’, para comenzar la marcha.
  • La ‘P’ es de ‘Parking’. Debemos poner la palanca en esta posición cuando queramos estacionar. Es fácil de recordar: ‘Parking’.
  • La ‘R’ es ‘Reverse’, ir marcha atrás. Puedes memorizarlo como ‘Retroceder’.
  • La ‘N’ es ‘Neutral’, es decir, el punto muerto. Acuérdate de ‘Punto Neutro’.

-Consulta el manual del fabricante. Aunque la mayoría de coches tienen estas siglas y llevan el mismo funcionamiento, no siempre es así. Lee el manual con detenimiento y si tienes cualquier duda, consúltalo con tu vendedor.

-Cuidado con los pedales. Es lo que más nos suele costar. Debemos tener en cuenta que de 3 pedales pasamos a 2. Desaparece el embrague. Desde ahora sólo tendremos pedal para acelerar y pedal para frenar. Hay que ser conscientes de ellos. Al principio se nos olvidará y pisaremos el freno más fuerte de la cuenta pensando que es el embrague. Hay que tener cuidado con eso ya que podemos tener más de un disgusto. Es algo que resolveremos con práctica y día a día.

-Utiliza el pie derecho para los dos pedales. Al no tener pedal de embrague, sólo necesitamos un pie. Deja el izquierdo tranquilamente apoyado, en descanso. De esta forma también evitaremos que por confusión pisemos el freno de manera brusca. Utilizaremos el pie derecho tanto para acelerar como para frenar.

-En más de una ocasión se te irá la mano para cambiar las marchas. Sujeta con firmeza el volante y recuerda que no debes moverlas para nada.

-Sensación de que se te va el vehículo o de que conduce solo. Suele darse en algunos conductores. Y es que no hace falta dar grandes acelerones para que comience a andar. Basta con quitar el pie del freno y tenerlo en ‘D’. Debes aprender a jugar con el pedal del freno para darle la velocidad que quieres, por ejemplo, a la hora de salir de un estacionamiento.

¿Cómo debemos comenzar el movimiento?

En primer lugar, recuerda colocarte bien. Te recomendamos nuestra infografía ‘¿Cómo sentarse bien en el coche?´ (PDF, 1,20 MB) Una vez está todo en orden, veremos que está puesto el freno de mano y la palanca es la posición ‘P’ de parking. Dejamos reposado el pie izquierdo y pisamos el freno con el pie derecho. Si queremos ir recto tendremos que poner la palabra en la ‘D’ de directo. Si queremos retroceder, ya sea porque estemos estacionados o no haya otra forma de salir, tendremos que poner la palanca en la posición ‘R’ de retroceder. Sujeta el volante con las dos manos y comienza a soltar ligeramente el pedal del freno. El coche comenzará a moverse suavemente. Una vez ya estés incorporado a la circulación o si necesitas acelerar, tendrás que pisar el acelerador también con el pie derecho.