¿Cuándo debo cambiar el cinturón de seguridad y la sillita?

¿Cuándo debo cambiar el cinturón de seguridad y la sillita? ¿Cuándo debo cambiar el cinturón de seguridad y la sillita?

¿Son el cinturón de seguridad y las sillitas de coche sistemas que duran eternamente? ¿Hay algún momento en que su cambio sea algo necesario, casi obligatorio? La verdad es que sí. En ‘Seguridad Vial para Mayores’ abordamos aquellos momentos en los que, por mayor seguridad, se aconseja el cambio tanto del cinturón de seguridad como del sistema de retención infantil.

  • Cinturón de seguridad: este sistema de gran importancia en el vehículo es uno de los que más actúa en caso de accidente de tráfico y, sin embargo, es el que menos revisamos después.

Se aconseja su revisión después de frenazos bruscos y colisiones, siempre que haya tenido que actuar (no en aquellos casos en los que no estaba abrochado). El trenzado del mismo puede haber perdido eficacia e incluso puede haber roturas en los sistemas de anclaje. Debido a la importancia de que actúe correctamente en la próxima vez que lo vayamos a necesitar, es muy necesario que un experto nos revise el cinturón y que nos lo cambie en caso de ser necesario.

  • Sistemas de retención infantil: igualmente se recomiendan cambiar de sillita de coche en los siniestros graves. Debemos revisar el asiento después del golpe para observar si hay algún tipo de daño visible. De todas formas, esto puede ser engañoso, ya que puede tener daños internos imperceptibles a la vista. Lo mejor es que un experto nos lo revisa. Lo ideal sería llevarlo a la propia marca para que nos puedan asesorar al respecto.

Y es que una colisión puede generar daños imperceptibles en arneses, cierres o en la propia estructura del SRI.

Por otro lado, debemos tener en cuenta que una sillita de coche no es eterna. Según el uso que le demos, nos podrá durar más o menos, además de tener en cuenta el crecimiento del menor y que ésta no le pueda llegar a servir. En este sentido, hay que destacar que, en general, la vida útil de un sistema de retención infantil es de unos 6 años. A partir de ahí se aconseja su sustitución. Entre los motivos se encuentran el desgaste que haya podido sufrir con el paso del tiempo: uso diario por parte de los pequeños, efectos de las condiciones climatológicas como, por ejemplo, a incidencia del sol y el intenso calor en verano, el frío y la humedad en invierno…Todos estos factores desgastan los materiales y, por tanto, la efectividad de la sillita en caso de accidente.