¿Qué se puede hacer para evitar las 25.000 vidas de ciclistas que fallecen en las carreteras europeas?

¿Qué se puede hacer para evitar las 25.000 vidas de ciclistas que fallecen en las carreteras europeas? ¿Qué se puede hacer para evitar las 25.000 vidas de ciclistas que fallecen en las carreteras europeas?

Los ciclistas se encuentran entre los usuarios más vulnerables de la vía. De hecho, un total de 25.000 ciclistas han perdido la vida en las carreteras europeas en la última década, tal y como recoge el informe ‘El papel de la Unión Europea en la promoción de la seguridad en los desplazamientos en bicicleta’, realizado por ETSC (European Transport Safety Council) y Fundación MAPFRE. El documento recoge algunas propuestas a los Estados miembros para reducir su siniestralidad vial.

En el artículo ‘¿Quieres volver a ir en bicicleta? Consejos para retomarlo’ os damos algunas pautas para poder volver a disfrutar de este medio de transporte. Y es que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que las personas que hacen bicicleta 100 minutos o más semanales reducen sus posibilidades de morir en un 10%. Por supuesto, debemos usar este medio de transporte según nuestras posibilidades y condición física.

El informe elaborado por el ETSC y Fundación MAPFRE recoge más de 20 propuestas encaminadas a la reducción de los altos índices de siniestralidad de los ciclistas, que en estos países representan el 8% de todas las víctimas mortales en carretera. Velocidad, consumo de alcohol y distracciones en zonas urbanas, puntos en los que más esfuerzo se pide.

Entre 2004 y 2013, las carreteras europeas se cobraron la vida de 25.000 ciclistas y solo se 2014 se registraron más de 2.000 muertes de ciclistas en accidentes de tráfico en la Unión Europea. El número de personas que sufrió lesiones graves fue mucho mayor. 

Entre las más de 20 recomendaciones incluidas en el informe destacan aquellas que hacen hincapié en mejorar las infraestructuras de las vías urbanas, donde se producen más de la mitad de las muertes de ciclistas,  y vías comarcales a través del estrechamiento de calzadas, chicanes, badenes y técnicas para el uso compartido del espacio.

Y es que un estudio del informe Transport for London’s Attitudes to Cycling del Reino Unido demostró que el 59% de los posibles ciclistas citan motivos de seguridad como principal causa para no usar la bicicleta como medio de transporte.

Algunas de las medidas par el "Objetivo Cero":

  • Promover el uso de la bicicleta dentro del contexto de una vida saludable, pero haciendo hincapié en el uso seguro de las vías públicas.
  • Llevar registros de las cifras de muertes y lesiones graves de ciclistas en incidentes en los que no se ven implicados vehículos de motor.
  • Registrar los datos de distancia recorrida y tiempo invertido para entender los riesgos del ciclismo y evaluar las medidas de seguridad para ciclistas.
  • Desarrollar y usar mapas de colisiones con los ciclistas, prestando especial atención a los accidentes en giros en los que se ven envueltos vehículos y ciclistas.
  • Incluir el alcohol como causa de accidentes de ciclistas, incluidas las tasas de alcohol en sangre (TAS).
  • Garantizar y generar visibilidad entre los ciclistas y los demás usuarios de la carretera-
  • Infraestructuras: garantizar el ancho suficiente de las rutas para ciclistas y crear rutas y carriles sin interrupciones para las bicicletas, incluso en tramos estrechos.
  • Velocidad: a velocidades inferiores a los 30 km/h, los peatones y los ciclistas pueden transitar con los vehículos de motor con relativa seguridad.  Por ello se anima a los estados miembro a adoptar la limitación máxima de 50 km/h en zonas urbanas.
  • Dar la prioridad a la seguridad de los ciclistas y peatones al desarrollar planes de movilidad urbana sostenibles.
  • Interrelacionar el ciclismo con los sistemas de transporte público para que puedan usarse indistintamente (aparcamiento, subir la bicicleta al tren)
  • Desarrollar redes de rutas ciclistas atractivas en zonas urbanas.
  • Crear suficientes zonas de aparcamiento para bicicletas.
  • Crear las condiciones necesarias para que los ciclistas puedan mezclarse libremente con el tráfico motorizado en las zonas en las que la velocidad, la densidad y la masa del tráfico a motor no suponga un riesgo importante para los usuarios de la carretera que están más desprotegidos.
  • Permitir que los niños (hasta los 10 años) puedan circular en bicicleta por las aceras acompañados de sus padres, siempre que sean considerados como peatones; especialmente en zonas con mucho tráfico y que no dispongan de carriles separados para ciclistas construidos a tal efecto.

Más propuestas de acción en el informe ‘El papel de la Unión Europea en la promoción de la seguridad en los desplazamientos en bicicleta’.