La hidratación, vital para conducir en verano

La hidratación, vital para conducir en verano La hidratación, vital para conducir en verano

Boca seca, dolor de cabeza, confusión, fatiga…son síntomas claros de deshidratación. Durante el verano y con calor, estar hidratados si vamos a conducir pasa a ser un elemento fundamental que no podemos obviar. Mientras conducimos perdemos líquidos y sales minerales que tenemos que ir reponiendo. Especial precaución hay que tener con los niños y personas mayores.

Tanto los niños como las personas mayores tienen una sensación de sed menor. Por este motivo, no hay que esperar a tener sed para beber. Debemos procurar mantenernos hidratados durante todo el viaje, especialmente en los trayectos largos.

En este sentido, desde el European Hydration Institute destacan la necesidad de beber cada 2 horas de conducción, coincidiendo con las paradas. Además, se recomienda llevar una o dos botellas de agua con nosotros por si fuera necesario durante el resto del viaje.

Y es que uno de los principales efectos del calor es la deshidratación. Un punto al que debemos evitar llegar a toda costa. Cuando estamos deshidratados quiere decir que hemos perdido agua corporal por encima del 3%. Entre los síntomas están el dolor de cabeza, sed, irritabilidad o confusión, mareos, boca seca, falta de sudoración, palpitaciones…

Estar deshidratación afecta rápidamente a nuestro cerebro y, por lo tanto, a nuestra capacidad para conducir. Aparecerá dolor de cabeza, tendremos menor seguridad, cometeremos más descuidos e imprudencias, aparecerá la fatiga, se reducirá nuestra capacidad para reaccionar ante imprevistos, surgirá el cansancio muscular…

Poner el aire acondicionado y climatizador puede no ser la solución definitiva. Este mismo instituto señala incluso que la pérdida de agua puede ser mayor cuando se utiliza el aire acondicionado en viajar largos. Por este motivo, consumir agua con frecuencia u otros líquidos se presentan como la mejor vía para hacer frente a la deshidratación al volante.

Por ello, debemos parar regularmente para recobrar fuerzas y beber líquido que reponga el perdido a través de la orina y el sudor. Aunque se recomienda en mayor medida consumir agua, también podemos ingerir otras bebidas como refrescos, leche o zumos e incluso alimentos ricos en agua.