Alcohol, medicamentos y conducción: mezcla fatídica

Alcohol, medicamentos y conducción: mezcla fatídica Alcohol, medicamentos y conducción: mezcla fatídica

Hemos hablado en numerosas ocasiones de lo peligroso que es conducir después de haber ingerido alcohol: nuestros reflejos y capacidad para ponernos al volante se ven mermados irremediablemente. A esto debemos añadir las terribles consecuencias que puede suponer mezclar alcohol y medicamentos.

Alcohol, medicación y conducción, tres palabras que nunca deberían ir juntas y mucho menos en la carretera. Tal y como indican desde el National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholims (NIH) de Estados Unidos, la mezcla de alcohol con determinados medicamentos puede provocar náuseas, vómitos, dolor de cabeza, letargo, desmayos o pérdida de la coordinación. Además, también aumenta el riesgo de sufrir hemorragias internas, problemas del corazón y dificultades respiratorias. A esto hay que añadir que probablemente el medicamento no cumpla con su objetivo al cien por cien e incluso que pueda ser anulado por completo, pudiendo ser hasta dañino para nuestro cuerpo.

El alcohol puede llegar a alterar los efectos terapéuticos de dichos fármacos, como puede ser el incremento del efecto hipotensor de determinados antihipertensivos.

No hablamos sólo de medicamentos que requieran de receta, también nos referimos a aquellos de venta libre. Su mezcla con el alcohol también puede ser dañina.

En NIH cuenta con una lista de medicamentos que pueden causar daños al ser ingeridos con alcohol y describe sus posibles efectos. Por supuesto, no está el listado completo de medicamentos, sólo alguno de ellos.

Si ya hay algunos medicamentos que provocan efectos por sí solos que desaconsejan la conducción, su mezcla con el alcohol puede incluso incrementar estos efectos secundarios. Al respecto, recomendamos el artículo ‘¿Sabes si los medicamentos que tomas son compatibles con la conducción?’ y ‘Fármacos, ¿qué debemos vigilar?’.

Debemos tener en cuenta que puede afectar incluso en pequeñas cantidades, por lo que la mejor opción es no correr riesgos y nunca realizar esta mezcla que puede resultar fatídica para nuestra salud y nuestra seguridad vial.

Además, hay que señalar que las personas mayores tienen más riesgo de sufrir reaccionar adversas al mezclar alcohol y medicación. El motivo es que a más edad, mayor disminución de la velocidad con la que el cuerpo metaboliza y elimina el alcohol. Por ello, permanece más tiempo en nuestro cuerpo.

Al respecto, aconsejamos la infografía: Medicamentos, ¿qué debemos tener en cuenta antes de conducir?