Motivos por los que no debes conducir y fumar a la vez

Motivos por los que no debes conducir y fumar a la vez Motivos por los que no debes conducir y fumar a la vez

¿Eres de los que fuman y conducen a la vez? En muchas ocasiones no somos conscientes de lo peligroso que pueden resultar determinadas acciones hasta que no sucede un hecho que nos haga replantearnos la seguridad de nuestro comportamiento. ¿Podrías reaccionar a tiempo para evitar el atropello de un peatón si con una mano estás sujetando un cigarrillo y además lo tienes sacado por la ventana? Seguramente no. Con motivo del Día Mundial Sin Tabaco vamos a abordar lo peligroso que puede resultar conducir y fumar al mismo tiempo.

Más que por temas de seguridad vial, la idea de prohibir fumar en el coche se está planteando en la Unión Europea por las consecuencias que tiene sobre la salud de los más pequeños. Así, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha planteado que la UE prohíba fumar en coches donde haya niños. Esta medida ya se ha implantado en países como Reino Unido o Francia, por lo que podría no tardar en extenderse por otros países de la Unión Europea.

Mientras tanto, en España no hay una legislación que lo contemple. Sí que es cierto que Reglamento de Circulación recoge que “el conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencia entre el conductor y cualquiera de ellos”. La interpretación que cada uno haga de la norma es clave a la hora de determinar si fumar en el coche puede suponer impedir al conductor la libertad de movimientos que recoge la normativa.

Y es que fumar en el coche perjudica tanto a la salud como a la seguridad vial. Por un lado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) remarca que el consumo de tabaco ‘es uno de los principales factores de riesgo de varias enfermedades crónicas, como el cáncer y las enfermedades pulmonares y cardiovasculares’.

Muchos países se han centrado en la necesidad de proteger a los niños. Por ejemplo, Francia ha prohibido fumar dentro del vehículo si hay niños menores de 12 años en su interior. Indican que la concentración de partículas finas es 10 veces superior en los asientos traseros de los vehículos donde se fuma, una cantidad que sobrepasa en más de tres veces los niveles admitidos por la OMS.

Reino Unido también ha tomado una iniciativa en esta línea y ha prohibido fumar en el coche con menores de 18 años.

En términos de seguridad vial, debemos tener claro que fumar distrae. Y es que cuando fumamos no tenemos el 100% de nuestros sentidos puestos en la conducción. Además, perdemos la eficacia de una mano. El volante está sujeto únicamente por una mano y puede que por parte de la otra. En estos términos, resulta casi imposible que un conductor pueda reaccionar a tiempo ante un imprevisto.

También debemos valorar el hecho de encender un cigarro. Aquí la distracción es aún mayor ya que quitamos la mano completamente y retiramos la vista de la carretera. Encender un cigarro implica una distracción mínima de cuatro segundos. A una velocidad de 110 km/h, recorremos nada menos que 120 metros sin control, según datos de Tráfico.