Consejos para prevenir ahogamientos de los más mayores en playas y piscinas

Consejos para prevenir ahogamientos de los más mayores en playas y piscinas Consejos para prevenir ahogamientos de los más mayores en playas y piscinas

Más de 400 personas pierden la vida al año por ahogamiento, produciéndose el 45% de accidentes mortales entre junio y septiembre. Es llamativo que el 60% de los fallecidos tenga más de 50 años y que cerca del 30% sea mayor de 70. Por este motivo y con el objetivo de conseguir el ‘Objetivo Cero accidentes’ durante este verano, ofrecemos una serie de recomendaciones para evitar ahogamientos en playas y piscinas.

De los 422 fallecidos por ahogamientos que se registraron en 2013, 183 tenían más de 60 años de edad. Si abordamos las edades comprendidas entre los 50 y 99 años nos encontramos con que el 57,3% de los ahogamientos se produjeron dentro de esta franja de edad. Concretamente, 245 fallecimientos por ahogamiento, tal y como recoge el ‘Estudio sobre los ahogamientos y otros eventos de riesgo vital en el entorno acuático-marino’, realizado por Fundación MAPFRE.

En este sentido, este mismo informe indica que la elevada edad de muchos de los bañistas fallecidos podría también suponer un aumento en el riesgo de que los bañistas puedan presentar patologías previas. De hecho, se identificaron antecedentes relevantes en alrededor del 20% de los casos. Por este motivo, se destaca como importante el disponer de desfibriladores en los servicios de socorrismo, por lo menos en zonas de baño con gran afluencia.

Por otro lado, se insiste en la necesidad de medidas educativas y preventivas dirigidas específicamente a estos grupos de edad, así como advertir a todos los socorristas de extremar la vigilancia en casos de personas mayores.

En este sentido y teniendo en cuenta la totalidad de ahogamientos, el informe indica que las circunstancias más frecuentes son la fatiga-agotamiento (en el 35% de los casos) y la pérdida súbita de conocimiento (en el 20% de los sucesos, a menudo debido a una hidrocución o “corte de digestión”).

Consejos Generales

  • Reducir la exposición a los peligros a través del uso estratégico de barreras.
  • Mejorar las habilidades de seguridad y natación.
  • Exigir el uso de sistemas de flotación personal.
  • Identificar y señalizar lugares peligrosos.
  • Supervisar las zonas de baño