Degeneración Macular Asociada a la Edad, ¿en qué consiste y cómo nos puede afectar?

Degeneración Macular Asociada a la Edad, ¿en qué consiste y cómo nos puede afectar? Degeneración Macular Asociada a la Edad, ¿en qué consiste y cómo nos puede afectar?

La Degeneración Macular Asociada a la Edad es la principal causa de ceguera en mayores de 60 años en los países desarrollados. De hecho, afecta al 6,4% de las personas mayores de 60 y 75 años. Realizando revisiones oftalmológicas todos los años contribuiremos a su rápida detección y tratamiento.

Más de 707.000 personas padecen Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE). Podemos diferenciar dos tipos de esta enfermedad.

Por un lado, DMAE Seca, que es la más frecuente y la más lenta en evolucionar. Suele estar presente en el 90% de los casos. Se trata del deterioro de las células de la mácula sensibles a la luz. La mácula es la parte de la retina responsable de la visión central y de los detalles más finos.

Por otro lado, encontramos la DMAE Húmeda, que tiene una evolución más rápida. Aquí la mácula se destruye.

Entre los principales síntomas de esta enfermedad encontramos la visión borrosa de la parte central, distorsión de las líneas, fallo a la hora de calcular las distancias y las alturas, lo que supone, por ejemplo, dificultad para bajar escaleras, la necesidad de iluminación y el aumento de sensibilidad a los destellos. En los casos más avanzados, se puede llegar a ver una mancha negra en el centro del campo visual, tal y como se indica en el artículo ‘Pero Doctor, yo sigo viendo bien’, de Médicos por la Seguridad Vial.

Como podemos apreciar, son todos síntomas que alteran nuestra capacidad visual y, por lo tanto, la capacidad para conducir de manera segura.

Ante cualquiera de estos síntomas, debemos acudir al médico especialista, quien podrá indicarnos si sufrimos o no Degeneración Macular Asociada a la Edad.

En Médicos por la Seguridad Vial nos ofrecen 6 medidas de prevención y seguridad vial:

  • No fumar.
  • Utilizar cristales amarillos que filtren la luz ultravioleta.
  • Utilizar buena iluminación para leer.
  • Adaptar la conducción a las circunstancias visuales y conducir con las mejores condiciones de luz posible.
  • Acudir al médico especializado para su diagnóstico y tratamiento.
  • Realizar revisiones oftalmológicas periódicas.