Resfriado y conducción, ¿qué debo vigilar?

Resfriado y conducción, ¿qué debo vigilar? Resfriado y conducción, ¿qué debo vigilar?

Las personas mayores de 60 años se encuentran entre los grupos de población de riesgo: constipado, resfriado común, gripe… El frío aflora las enfermedades propias del invierno y los medicamentos se convierten en nuestros principales aliados. A los síntomas propios de estas enfermedades hay que sumar los que pueden provocar cierta medicación. Por este motivo, es especialmente importante tener en cuenta una serie de factores que debemos vigilar, sobre todo si vamos a conducir.

Raro es librase de un resfriado o constipado durante el invierno. Afortunadamente, las vacunas intentan protegernos de la gripe (los mayores de 65 años deben vacunarse junto a otros grupos de riesgo). Las enfermedades invernales ocasionan estornudos, lagrimeo, dificultad respiratoria y, en ocasiones, incluso fiebre. Conducir durante las primeras fases resulta especialmente complicado debido a nuestro estado físico. Una vez superados estos síntomas gracias a la ingesta de medicamentos, debemos tener en cuenta precisamente las consecuencias de esta medicación sobre nuestra capacidad para conducir.

Constantes estornudos, dolor de cabeza, pérdida de fuerza, malestar general, problemas respiratorios… Todo esto influye en nuestra capacidad para ponernos al volante. Después, los medicamentos, aunque consiguen paliar los síntomas anteriormente mencionados, muchos alteran nuestras capacidades con adormecimiento y pérdida de facultades. 

En primer lugar, es importante que ante los primeros síntomas acudamos a nuestro médico de atención primaria, quien nos podrá recetar descongestivos nasales, analgésicos-antitérmicos, antitusígenos, antihistamínicos H-1, mucolíticos… Deberemos consultar con el profesional la indicación o no para conducir tomando dicha medicación. En caso de duda, podemos consultarlo también con el farmacéutico.

En este sentido, queremos destacar el pictograma que podremos encontrar en el prospecto (un triángulo rojo, como el de precaución, con un coche en su interior): 

Aquí se indicará si el medicamento en cuestión produce somnolencia. Debemos tener en cuenta que los anticatarrales mejoran la sintomatología del paciente. Sin embargo, no es aconsejable conducir durante su ingesta.  Y es que muchos cuentan entre sus componente con antihistamínicos H-1 y antitusígenos codeína y dihidrocodeína, que afectan a la capacidad para conducir con seguridad.

Consejos

  • Consulte con su médico si es posible seguir conduciendo con la medicación que le haya recetado. Lee también el prospecto y observa qué dice sobre la posibilidad de conducir y si cuenta con el mencionado pictograma.
  • Evite conducir los primeros días de nueva medicación. Igualmente, es importante que tomemos los medicamentos en el horario establecido y con las dosis indicadas por el profesional médico.
  • Observa si el medicamento altera de alguna manera sus capacidades: si se siente cansado, con sueño…
  • Evite ingerir alcohol cuando esté tomando medicamentos. 
  • Consulte con su médico si la medicación para el resfriado o gripe es compatible con otra medicación que esté ingiriendo.

En este sentido, desde ‘Médicos por la Seguridad Vial’ en su artículo ‘Enfermedades de invierno: reconocer y prevenir’, nos ofrecen estos otros consejos para evitar pasar por estas enfermedades:

  • Tome abundantes líquidos de manera continua.
  • Protegerse del frío, abrigándose bien. No te quites el abrigo inmediatamente al entrar en un sitio cerrado, especialmente por los cambios bruscos de temperatura.
  • No exponerse al frío con el cabello mojado.
  • Lleva una alimentación equilibrada, con complementos vitamínicos (C, D, Zinc, Omega3, Omega6) y minerales, para mejorar las defensas.
  • Ingiere alimentos que contengan vitamina C: naranja, toronja, limones, zanahoria, papaya y guayaba. Este tipo de alimentos tiene efecto sobre la mucosa respiratoria permitiendo mejor acción local de anticuerpos.
  • Evita realizar ejercicio físico al aire libre en horas tempranas de la mañana y al caer la noche.
  • Procura dormir un promedio de 8 horas diarias.
  • Lávese las manos con jabón y agua caliente con regularidad.
  • Los síntomas del resfriado suelen durar de 1 a 2 semanas. Si después de este plazo sus síntomas no mejoran, se aconseja acudir al médico.