Salud y conducción, ¿por qué van de la mano?

Salud y conducción, ¿por qué van de la mano? Salud y conducción, ¿por qué van de la mano?

Con motivo del Día Mundial de la Salud que se conmemora el 7 de abril, en ‘Seguridad Vial para Mayores’ queremos hacer hincapié en el importante papel que juega la salud no sólo en nuestro día a día sino también a la hora de realizar ciertas tareas como puede ser la conducción.

Problemas de visión, de oído, hipertensión, diabetes, jaquecas… ¿pueden influir en nuestra pericia al volante? Sabemos que todos nuestros sentidos son vitales, especialmente si realizamos una tarea como puede ser ponernos al volante de un coche. Sin embargo, muchas veces no somos conscientes de la forma en la que una enfermedad puede afectar a nuestra conducción.

Enfermedades y conducción

Conscientes de cómo afectan ciertas enfermedades a la seguridad vial. El Reglamento General de Conductores aborda aquellas que necesitan de cierto desarrollo normativo, es decir, de especial vigilancia a la hora de obtener o renovar el carnet. Aquí algunos ejemplos: 

  • Una diabetes melitus puede poner en peligro nuestra renovación del carnet de conducir y obtención. Así, el Reglamento General de Conductores indica siempre que sea preciso el tratamiento con insulina o con fármacos hipoglucemiantes se deberá aportar informe médico favorable que acredite el adecuado control de la enfermedad y la adecuada formación diabetológica del interesado. El período de vigencia máximo será de cinco años, y podrá ser reducido a criterio facultativo. 
  • Si hablamos de trastornos del sueño de origen no respiratorio, para renovar el carnet de conducir de la clase B no se admiten casos de narcolepsia o trastornos de hipersomnias diurnas de origen respiratorio, ya sea primarias,  relacionadas con otro trastorno mental, enfermedad médica o inducidas por sustancias. Si el dictamen facultativo es favorable a la obtención del carnet o prórroga, se podrá reducir el periodo de vigencia del permiso según criterio médico. 
  • Tampoco se puede obtener o renovar el carnet de la clase B si existen alteraciones del equilibrio del tipo vértigos, inestabilidad, mareo, vahído...de carácter permanente, evolutivo o intenso, ya sea de origen otológico o de otro tipo. Aquí no se admiten adaptaciones o factores que puedan contribuir a su obtención.
    Por un lado, debemos ser conscientes de nuestras limitaciones y, por otro, poner todo de nuestra parte para retrasar la aparición de enfermedades que un momento puedan convertirse en una complicación. Llevar una vida sana, alimentación equilibrada y ejercicio, nos ayudará a conseguirlo. 


Os recomendamos el canal ‘Médicos por la Seguridad Vial’, donde encontraréis consejos para pacientes y casos clínicos. Además, en el apartado Consejos de ‘Seguridad Vial para Mayores’ encontraréis recomendaciones para los conductores. También os aconsejamos nuestros ‘Juegos’ para poner a prueba tus conocimientos, medir tus habilidades y poner a punto sus aptitudes.