Tema 4

Estrés, sueño y fatiga

Estrés, sueño y fatiga Estrés, sueño y fatiga

Toma nota:

  • El estrés y la fatiga son la cuarta causa de accidentes mortales en carretera.
  • El estrés es difícil de detectar, salvo por uno mismo.
  • Casi el 80% por ciento de los conductores padece estrés al volante.
  • El estrés provoca nerviosismo, irritabilidad y dificultades para la concentración y la atención.

¿Sabes qué es el estrés?

Todos hemos oído hablar del estrés, pero ¿de verdad sabes qué es? Podríamos decir que es la reacción del organismo ante situaciones nuevas o adversas que nos crean tensión: un examen, una competición deportiva, una discusión familiar…, pero también puede provocarnos estrés cualquier cosa que nos haga salir de la rutina. Las causas son distintas para cada persona, pero las reacciones son muy parecidas para todos: nerviosismo (a veces visible, y a veces no) y resistencia ante la nueva situación, que dan lugar a cansancio, fatiga, desánimo...

Estrategia de combate

La estrategia para combatir el estrés se basa en tres puntos: 1. Reconocer los síntomas. 2. Detectar la causa. 3. Tratar de eliminar la causa o aceptar la situación.

Saber reconocer que estás estresado es relativamente sencillo, pero ¡no te pases de listo! Saber la causa parece fácil, pero no siempre lo es. Muchas veces te levantas nervioso de la cama sin motivo aparente, hasta que recuerdas que tienes un examen o una cita importante.

No siempre es fácil eliminar las causas del estrés, pero se puede intentar: si estás estresado porque tienes que hacer un trabajo muy importante, ponte manos a la obra y el nerviosismo desaparecerá; o si te has quedado en el paro, piensa que hay cosas peores, mucho peores. En todo caso, los hábitos de vida saludables (no fumar y/o beber alcohol; no tomar drogas; la práctica de ejercicio moderado; una alimentación equilibrada…) te ayudarán, y mucho, para llevar una vida relajada.

El estrés es acumulativo. Los problemas laborales, afectivos, personales, etc., se suman unos a otros, y aunque hay cosas que no podemos controlar, sí podemos usar nuestra inteligencia para superarlas: si sales de fiesta por la noche no planees madrugar para una cita importante por la mañana, comer con unos amigos a 100 Km de distancia y quedar por la tarde para entrenar. Esos planes son posibles para superhéroes, no para ti.

¿Podemos saber si padecemos estrés?

Estos son los signos fisiológicos más evidentes de una persona estresada, si los reconoces es hora de tomar medidas:

  • Tensión muscular.
  • Respiración acelerada.
  • Aumento del ritmo cardíaco y de la presión sanguínea.
  • Sequedad en la boca.
  • Manos frías o sudorosas.
  • Dolor de cabeza.

Las alternativas:

Si estás estresado y tienes que viajar por carretera tendrás que elegir:

  • Uno, no conducir. Elige entre ir en transporte público o buscar a un buen amigo que haga de chófer para ti.
  • Dos, eliminar el estrés. Pero, ¡ojo! no vale atiborrarse de tranquilizantes, sería peor el remedio que la enfermedad.

No hay una tercera vía. Conducir “solo un poquito” estresado no es verdaderamente una opción segura ni para ti, ni para los demás.

Sueño y fatiga

  • Uno de cada tres accidentes mortales es por causa del cansancio o sueño...
  • ...y, a pesar de ello, ¡tres de cada cuatro conductores declara haber conducido con sueño!
  • El sueño es un enemigo invisible que a veces llega sin avisar. 8 de cada 10 conductores no identifica los síntomas de la fatiga.
  • Los accidentes de tráfico provocados por el sueño son 4 veces más graves que los provocados por el alcohol.

¿Tienes sueño? ¡No conduzcas!

¿Qué es el sueño? El sueño es un estado de “desconexión con la realidad”, una necesidad fundamental e imprescindible del ser humano, que permite recuperar las funciones físicas y psicológicas. En un estado de sueño profundo podría pasar a tu lado un camión y no te enterarías.

Es relativamente sencillo identificar que estás cansado, pero la “cabezada” que puede provocar un accidente no es tan fácil de predecir. En esto, como en casi todo, el “yo controlo” supone el mayor riesgo, puedes estar seguro.

No le des vueltas, si vas a conducir y tienes sueño, ¡duerme! A veces una cabezadita de media hora, te permite despejarte…, y quién sabe si salvar tu vida o la de otros.

La rutina del sueño

No se trata de dormir mucho, sino de dormir bien. Parece sencillo: si tienes sueño, duerme; pero muchas veces el problema no son el número de horas, sino la mala calidad del sueño. Para mejorar la calidad del sueño te damos estos consejos:

  • La rutina, en este caso, es buena: en lo posible, trata de mantener constante la hora de ir a dormir y de levantarte.
  • No te acuestes justo después de cenar, lo ideal es que pasen un par de horas.
  • Evita el tabaco y los excitantes (café, té, etc.) en las horas previas a irte a dormir.
  • Busca un entorno acogedor, sin ruidos y sin exceso de calor.

Sueño y fatiga no son lo mismo

La fatiga es un proceso de deterioro físico que “ralentiza” el funcionamiento de nuestro organismo. Por ejemplo, puedes estar agotado de hacer ejercicio físico, pero no somnoliento. Pero la fatiga es peligrosa por sí misma y como antesala al sueño.

La fatiga reduce drásticamente nuestra capacidad de reacción, pero sobre todo disminuye nuestra capacidad de “procesar” la enorme cantidad de información que recibimos mientras se conduce.

Las alternativas

Si consideras que estás muy cansado y puedes tener sueño…

  • Duerme. ¿Qué llegas tarde? Mejor tarde que nunca.
  • En un viaje, altérnate al volante con otros compañeros.
  • Y ya está: Las bebidas energéticas, tomar un café, mojarse la cara, subir el volumen de la radio, bajar la ventanilla…, como mucho pueden servir para despejarte momentáneamente, pero no para combatir el sueño.