Cambios anatómicos y fisiológicos que se producen durante el embarazo y su influencia en la conducción de vehículos

Cambios anatómicos y fisiológicos que se producen durante el embarazo y su influencia en la conducción de vehículos Cambios anatómicos y fisiológicos que se producen durante el embarazo y su influencia en la conducción de vehículos

Dr. Mario Valdés
Médico del Servicio de Emergencia y Rescate de la Comunidad de Madrid

Durante el embarazo se producen una serie de cambios físicos que están relacionados con el desarrollo y crecimiento fetal, y la preparación para el parto y la lactancia. Algunos de estos cambios o adaptaciones del cuerpo a la nueva situación pueden producir molestias más o menos importantes a la hora de sentarse al volante de un automóvil. Es importante explicar a la mujer cuáles son las modificaciones más frecuentes en esta etapa y cómo y por qué se producen, para que no sean causa de ningún tipo de preocupación durante la conducción.

Los principales cambios que se van a producir son:

  1. Cambios en el útero: Durante la gestación el útero experimenta una serie de cambios para cumplir dos funciones principales:
    • Albergar al feto, la placenta y la bolsa de líquido amniótico.
    • Convertirse en un potente órgano que se contrae y que es capaz de generar la fuerza necesaria para lograr la expulsión del niño/a en el momento del parto.
    El crecimiento del útero se debe a la estimulación hormonal (estrógenos y progesterona), y a la distensión mecánica al adaptarse al crecimiento progresivo del feto, la placenta y bolsa de líquido amniótico. Pesa en condiciones normales aproximadamente 100 gramos y tiene una capacidad de 10 ml; a los 9 meses puede llegar a pesar 1.000 gramos y tener una capacidad de 5.000 ml.
  2. Cambios en las mamas o pechos: Desde la fase más precoz de la gestación y como consecuencia de los cambios hormonales se puede notar un aumento de sensibilidad, molestias, tensión y hormigueos en los pechos. A partir del segundo mes de embarazo las mamas aumentan de tamaño.
  3. Peso: El peso de la embarazada aumentará de forma gradual a lo largo de estos 9 meses de 8 a 12 kg. En el primer trimestre debe de ganar un kilo, en el segundo 4 kg y en el tercer trimestre alrededor de 4 kg.
  4. Cambios sanguíneos: En la sangre también se producen cambios; el más importante es que va a existir una anemia fisiológica del embarazo que puede causar síncopes y mareos.
  5. Sistema cardiovascular: El corazón aumenta su frecuencia cardíaca y disminuye la tensión arterial. La circulación sanguínea es más lenta (sobre todo en las piernas) debido al peso del útero que dificulta el retorno venoso. De ahí la aparición de varices en piernas y vulva y el edema en los pies al estar mucho tiempo en pie. Todo esto contribuye también a la posible aparición de trombosis venosa profunda en la embarazada.
  6. Aparato respiratorio: Debido al aumento del tamaño del útero y la ocupación por él de parte del tórax, van a incrementarse el número de respiraciones por minuto, e incluso puede percibirse una dificultad respiratoria más o menos acusada.
  7. Aparato urinario: Causado también por el aumento del útero (que comprime la vejiga) y a un aumento de la producción de orina, la embarazada va a orinar con más frecuencia.
  8. Aparato digestivo: En las primeras semanas se van a producir cambios en el apetito, que puede aumentar o disminuir, además de cambios en las apetencias de los alimentos. Van a aparecer náuseas y vómitos matutinos debido a la hormona gonadotropina coriónica humana (HCG). En las últimas semanas aparece la pirosis conocida como ardores, consecuencia directa del cambio de posición del estómago por el crecimiento del útero. Las encías pueden sangrar con facilidad y provocar gingivitis. También es muy frecuente el estreñimiento por la disminución de la motilidad del intestino por la acción de la hormona progesterona, la compresión del intestino sobre el útero y la falta de ejercicio.En el ano pueden aparecer hemorroides sobre todo a final del embarazo como consecuencia del estreñimiento, dificultad del retorno venoso y la compresión uterina.
  9. Sistema musculoesquelético: Lo más característico es la lordosis progresiva, se trata de un mecanismo compensador del aumento de peso en la parte anterior del cuerpo, es decir, se arquea la columna, estos cambios pueden producir dolores de espalda sobre todo al final del embarazo y una forma de andar característica llamada “marcha de pato”.

Consejos para la conductora embarazada

  1. Se puede conducir embarazada siempre que se tomen las medidas adecuadas. Lo normal será conducir hasta el 3er trimestre del embarazo. El mejor periodo para la conducción es entre las semanas 18 y 24. Debemos tener en cuenta que existe el doble de posibilidad de que se produzca el parto 48 h después de un accidente.
  2. La embarazada debe consultar siempre con el médico. Conducir cuando existe el riesgo de parto prematuro y/o se tienen alteraciones del embarazo o contracciones, no es conveniente. Hay que tener en cuenta que ciertos trastornos relacionados con el embarazo (cambios en el nivel de glucemia en sangre, hipertensión arterial, alteraciones de la visión, alteración de la circulación de la sangre en las piernas) pueden mermar la capacidad de conducción.Muchas embarazadas sufren mareos en los viajes en automóvil por lo que es conveniente llevar algo de alimento ligero. Para las náuseas se pueden tomar alimentos ricos en glucosa e ingerirlos en comidas pequeñas y frecuentes.
  3. La embarazada debe sentirse cómoda conduciendo. Se han de adaptar la distancia del asiento y del volante a la nueva fisionomía desde el primer mes.
  4. Siempre debe utilizarse el cinturón de seguridad, en cualquiera de los asientos del vehículo, teniendo en cuenta que:
    • La banda ventral (pélvica) deberá pasar lo más bajo posible evitando presionar el útero.
    • La banda diagonal (torácica) pasará centrada en la clavícula, entre las dos mamas y lateralmente sobre el abdomen.

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Con esto se consiguen rebajar las cargas que el cinturón ejercería sobre el útero en caso de colisión, haciendo que sean las estructuras óseas las que sujeten a la madre.
  • Se ha de evitar, pero si se tiene que hacer un viaje largo no se debe conducir más de 3 horas seguidas. Lo ideal es parar cada hora o dos para estirar las piernas y activar la circulación.
  • La distancia con el volante debe ser de alrededor de 25 cm, sobre todo si el coche dispone de airbag. Dicho dispositivo debe dirigirse al tórax y la cabeza, nunca al abdomen. Hay que consultar y comprobar, sobre todo en caso de talla baja, si la activación del airbag podría ser un riesgo para el feto.
  • La posición de la espalda ha de ser lo más recta posible, y hay que evitar conducir próxima al volante para en caso de colisión no golpear contra él.
  • Se deben evitar las maniobras bruscas como acelerar o frenar súbitamente.
  • Se desaconseja la conducción de las mujeres embarazadas durante el último periodo de embarazo, aunque no los traslados en vehículo. Tras el parto el médico deberá decidir el mejor momento para volver a conducir.
  • El hijo/a debe protegerse antes y después del parto llevándolo seguro en el vehículo desde su primer viaje.

Bibliografía: