Prevención de las lesiones por accidente de tráfico en niños

El papel del pediatra de atención primaria

Prevención de las lesiones por accidente de tráfico en niños: El papel del pediatra de atención primaria Prevención de las lesiones por accidente de tráfico en niños: El papel del pediatra de atención primaria

Dra. María Jesús Esparza Olcina
Pediatra de Atención Primaria, Grupo PrevInfad/PAPPS

En las consultas de pediatría en Atención Primaria podemos y debemos contribuir a evitar que los niños sufran lesiones en caso de accidente de tráfico.

El grupo PrevInfad (Prevención en la Infancia y Adolescencia) de la AEPap (Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria) es también el grupo de infancia y adolescencia del PAPPS (Programa de Actividades Preventivas y Programadas) de la SemFyc (Sociedad española de Medicina Familiar y Comunitaria), y como tal, elabora recomendaciones sobre actividades preventivas dirigidas a los pediatras y enfermeras que atienden niños en los centros de salud.

Entre los temas tratados y publicados en la web del grupo PrevInfad, se encuentra el de la prevención de lesiones por accidentes domésticos y por accidentes de tráfico.

Los accidentes son un problema de salud pública. No podemos olvidar que las lesiones por accidentes de todo tipo, especialmente de tráfico, son la primera causa de muerte en los niños a partir de los 5 años.

La cuestión es descubrir qué actuaciones de nuestra responsabilidad pueden repercutir en la disminución de la incidencia y gravedad de las lesiones por accidentes de tráfico en niños. El papel del pediatra y de la enfermera puede llevarse a cabo en el propio centro de salud, pero también participando en intervenciones escolares y comunitarias de la zona donde desempeñan su función.

Nuestro papel en la consulta va a consistir en recomendaciones integradas en las visitas del Programa de Salud Infantil (las conocidas como revisiones del niño sano), y también en situaciones oportunistas como es la atención a niños que han sufrido un accidente.

Los consejos breves en la consulta, sobre prevención de accidentes o sobre cualquier otro tema, tienen una eficacia que es muy difícil de demostrar. Existen múltiples factores de confusión que dificultan su medición, pero ante la magnitud del problema, la simplicidad del procedimiento, y la situación privilegiada de confianza y credibilidad de la que goza el pediatra y la enfermera, el consejo sobre prevención de lesiones por accidentes de tráfico (uso de sistemas de retención infantil fundamentalmente), es importante que forme parte del protocolo de actuación en estas visitas.

El consejo debe adaptarse a la edad del niño, evolucionando desde el bebé que debe ser bien retenido, hasta el escolar, en que además debe utilizar casco en la bicicleta, y el adolescente en que además debe seguir las normas de tráfico en ciclomotores y en su conducta en la vía pública.

Tras la valoración de la bibliografía existente al respecto, se han elaborado una serie de conclusiones y de recomendaciones respaldadas por la evidencia. Para la valoración de la calidad de la evidencia y la fuerza de la recomendación se ha utilizado la escala de la Canadian Task Force de 2003.

Uso de sistemas de retención infantil (SRI)

Los trabajos revisados sobre el uso de SRI y sobre la disminución de lesiones gracias a su uso, globalmente muestran la mayor eficacia en las campañas publicitarias de gran envergadura. También son eficaces los programas educativos en las escuelas y en el medio sanitario. (IA)

Esta eficacia disminuye con el tiempo transcurrido tras la intervención, por lo que estas campañas deben de repetirse con frecuencia utilizando medios de difusión variados (televisión, prensa, radio, cartelería, etc.).

Las medidas legislativas (obligación de uso de SRI) son el método aislado más eficaz (IA), ya que desgraciadamente hay un sector de la población que sólo responde a medidas coercitivas, por dejadez, imprudencia o falta de sensibilidad.

Hay muy pocos trabajos realizados en el escenario de las consultas de atención primaria, lo que da lugar a que no haya evidencia suficiente como para recomendar, pero tampoco para no recomendar el consejo sobre el uso de SRI (II).

Uso de casco en bicicletas y ciclomotores

Está demostrado claramente que los cascos evitan lesiones craneales y faciales en caso de accidente en todas las edades (II-2 A). Las evaluaciones de campañas de promoción del casco son eficaces porque consiguen un aumento de su utilización (I B), así como también lo son las medidas legislativas que obligan a su uso (I B).

Al igual que pasaba con los SRI, el consejo en la consulta sobre el uso de cascos en bicicletas y ciclomotores ha sido poco estudiado por lo que no hay evidencia para recomendar este consejo pero tampoco para no hacerlo (I I).

Educación peatonal

Los programas de educación en seguridad vial, con intervenciones educativas y comunitarias son eficaces para mejorar los conocimientos de las personas en seguridad vial y también para modificar conductas (I B). Su eficacia disminuye con el tiempo, igual que pasaba con las campañas sobre uso del SRI.

Cuando lo que se mide en un estudio es la disminución de accidentes y no solo el aumento de conocimientos, aunque los resultados también son positivos no son tan concluyentes (II-3 I).

No se han encontrado estudios sobre la eficacia del consejo en la consulta sobre la seguridad vial de los niños como peatones.

Adolescentes como conductores

Actualmente en España está permitida la conducción de ciclomotores desde los 15 años y de motocicletas desde los 16, aunque no pueden llevar pasajeros hasta los 18 años.

En los estudios publicados sobre la seguridad en estos conductores, queda claro que deben de llevar siempre casco (I A).

Hay estudios sobre la conveniencia o no de programas educativos sobre conducción en la escuela y la conclusión es que no son aconsejables porque favorecen la precocidad en el inicio de la conducción con el consecuente aumento de lesiones por accidente (I D).

No se han encontrado estudios sobre la eficacia del consejo al adolescente conductor en la consulta de Atención Primaria.

Recomendaciones de otros grupos

La USPSTF (US Preventive Services Task Force), prestigiosa agencia a nivel mundial en lo que concierne a las actividades preventivas a realizar en Atención Primaria, dice que no encuentra evidencia de la eficacia del consejo en Atención Primaria, sobre el uso correcto de SRI y sobre evitar conducir bajo los efectos del alcohol y o como pasajero si el conductor ha bebido, pero sí encuentra evidencia de eficacia en la legislación y las campañas. Pero en las consideraciones clínicas que explican esta conclusión razonan que el consejo clínico “junto” con las campañas y la legislación sí se ha mostrado eficaz, es el consejo aislado el que no muestra eficacia concluyente.

El ICSI (Institute for Clinical Systems Improvement), recomienda preguntar sobre el uso de SRI y de casco en actividades recreativas, y proporcionar consejo sobre su uso. Esta recomendación es de nivel II, que según el ICSI son servicios recomendables (teniendo en cuenta que en el nivel I, el ICSI tan solo sitúa tres servicios: cribado neonatal, vacunaciones sistemáticas y cribado de clamidia en adolescentes sexualmente activas).

Conclusiones

Hay poca bibliografía publicada sobre la eficacia del consejo del pediatra, médico de familia y enfermera en la consulta de Atención Primaria, sobre la prevención de lesiones por accidente de tráfico en niños y adolescentes, no obstante, dada la importancia del efecto a conseguir, la eficacia de los SRI y del casco, y la todavía altísima cifra de morbimortalidad que ocasionan los accidentes de tráfico en niños y adolescentes, el grupo PrevInfad considera conveniente la siguiente recomendación:

  • El pediatra y la enfermera de Atención Primaria deben ofrecer consejo en el uso de SRI, uso del casco en bicicletas y ciclomotores, y educación vial en todas las revisiones del Programa de Salud Infantil y en ocasiones propicias, como es la atención en caso de lesión de cualquier gravedad por este motivo.
  • Las campañas de ámbito comunitario sí que han demostrado eficacia en este tema. El personal sanitario, en calidad de agentes sociales en su entorno, pueden y deben participar en las actuaciones de este tipo en que se les requiera.

Bibliografía: