Enfermedades del tejido conectivo, vasculitis, sarcoidosis y su influencia en la conducción

Enfermedades del tejido conectivo, vasculitis, sarcoidosis y su influencia en la conducción Enfermedades del tejido conectivo, vasculitis, sarcoidosis y su influencia en la conducción

Son un grupo variado de trastornos que comparten ciertos rasgos comunes, tales como la inflamación cutánea, articular y otras estructuras ricas en tejido conectivo, junto con anomalías de la inmunidad celular.

Lupus eritematoso sistémico

Cursa con periodos de exacerbación caracterizados por fiebre, malestar, fatiga, artritis, miositis, pérdida de peso, exantemas cutáneos, anemia, convulsiones, psicosis, vasculitis, miocarditis, neumonitis, nefritis, etc.

No tiene curación, por lo que el tratamiento se encamina a controlar la inflamación.

Consejos 

  • Los episodios agudos pueden ser muy limitantes e incluso con manifestaciones peligrosas para la vida, por lo que se desaconseja la conducción.
  • Si la evolución es favorable, el informe médico en cada revisión de los síntomas existentes permite valorar la capacidad al volante sin correr riesgos añadidos a la propia conducción.

Artritis reumatoide

Se caracteriza principalmente por sinovitis inflamatoria persistente, que por lo general afecta de forma simétrica a articulaciones periféricas, con deformidades.

El síntoma clave es el dolor en las articulaciones, con hiperestesia y tumefacción de las mismas.

Se puede acompañar de nódulos reumatoides, vasculitis, inflamación pleuropulmonar, escleritis, síndrome de Sjögren, osteoporosis, etc.

Es una enfermedad compleja muy incapacitante y de mala evolución.

Consejos

  • Las deformidades articulares y el dolor impiden conducir en muchos casos.
  • La valoración del paciente por parte del médico permitirá conocer las limitaciones de la conducción en cada momento, para informar y aconsejar lo más conveniente en cada caso.
  • En casos avanzados de la enfermedad, el médico puede desaconsejar la conducción por la seguridad.

Esclerodermia

Se caracteriza por fibrosis cutánea, alteraciones digestivas, renales, fibrosis pulmonar, hipertensión, artritis, miositis e insuficiencia renal.

No tiene curación, por lo que el tratamiento intenta mejorar la función y los síntomas.

Consejos

  • La afectación de múltiples órganos con gravedad variable debe acompañarse del correspondiente informe que permita conocer la capacidad para conducir que tiene cada paciente en concreto.
  • En fases avanzadas la esclerodermia puede incapacitar totalmente la conducción.

Enfermedad mixta del tejido conectivo

Cursa con poliartritis, tumefacción de las manos o esclerodactilia, miopatía inflamatoria, fibrosis pulmonar, disfunción esofágica, etc.

No tiene curación y el tratamiento se encamina a disminuir la inflamación.

Consejos

  • En los brotes agudos no se puede conducir.
  • El médico debe recomendar, según la evolución de la enfermedad, la posibilidad de conducir con seguridad en cada momento.
  • Se desaconseja la conducción a todos los pacientes que tengan limitada su capacidad al volante por la enfermedad.

Síndrome de Sjögren

Se manifiesta por sequedad en la boca y queratoconjuntivitis seca. En un 10-15% de los casos se afectan los grandes órganos como el pulmón y el riñón.

En ocasiones, se evidencia también vasculitis, polineuropatía, alteraciones de la conducción cardiaca, enfermedad tiroidea, etc.

Consejos

  • Es fundamental que el médico determine la extensión de la enfermedad e informe de ello al paciente en cada revisión, lo que le permitirá conocer la capacidad para conducir después de cada evaluación.
  • Conviene proteger la vista con lágrimas artificiales, pomadas oftálmicas lubricantes y aerosoles nasales de solución salina.

Vasculitis

Se incluye una gran variedad de enfermedades como la vasculitis necrosante sistémica, la poliartritis nudosa, la angeítis y granulomatosis alérgica, las vasculitis por hipersensibilidad a fármacos, infecciones, neoplasias, enfermedades del tejido conectivo, Henoch-Schönlein, granulomatosis de Wegener, arteritis de células gigantes y otras, como la enfermedad de Kawasaki, tromboangeitis obliterante, síndrome de Behcet, síndrome de Cogan, eritema nudoso, etc.

Pueden producir afectación multisistémica con ceguera, insuficiencia renal, polimialgia, neuropatía, cardiopatía, enfermedad pulmonar y digestiva.

Consejos

  • El estudio de estos pacientes debe ir encaminado a clasificar el síndrome, a saber si forma parte de una enfermedad o antígeno causal y a determinar el grado de actividad. Estos datos permitirán saber con más seguridad los riesgos en la conducción para cada caso. 
  • Si es necesario, el médico desaconsejará la conducción.

Sarcoidosis

Se suele afectar el pulmón, los ganglios linfáticos, la piel, el ojo con uveítis en el 25% de los casos, las vías respiratorias superiores, el sistema nervioso central, los nervios periféricos y craneales, el corazón con alteraciones de la contracción y del ritmo y el sistema musculoesquelético, entre otros.

Las complicaciones más importantes son la enfermedad pulmonar y la afectación ocular, incluida la ceguera.

Muchos casos remiten espontáneamente, por lo que es difícil precisar el tratamiento. Cuando hay enfermedad ocular, cardiaca o pulmonar, el tratamiento es obligatorio.

Consejos

  • Las recomendaciones del médico para desaconsejar la conducción se basarán en la afectación de cada paciente por la enfermedad y en la evolución que tome con el tratamiento prescrito.
  • El informe aportado de los especialistas sobre la capacidad visual, neurológica, cardiaca, pulmonar, etc., será muy útil para conocer la limitación real del paciente al volante y las posibles adaptaciones o restricciones para poder conducir.
  • Si es necesario, el médico desaconsejará la conducción.